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En este escrito se expone el punto de vista del autor y una postura disidente sobre la metodología adoptando un enfoque de escepticismo epistemológico que puede contradecir algunos referentes teóricos que se exponen en diversos cursos de Economía, así como sus ramas.

Este artículo suelo usarlos al inicio de cualquier curso de Economía, Microeconomía, Microeconomía Intermedia, Macroeconomía, Macroeconomía de Economías Abiertas, Series Temporales etc… si se requiere más información al respecto favor de solicitarlo.

El uso de modelos y pensamiento económico

En los últimos años me he dedicado de lleno a la docencia, he encontrando en ésta actividad un gran incentivo para continuar con esta noble profesión, sin embargo en mi calidad de docente me he topado con toda clase de estudiantes, de todos los niveles socioeconómicos, culturales y edades y encuentro en ellos un factor común: la idea errónea o equivocada que pueden tener de la Economía, de hecho muy pocos recuerdan haberlo llevado dentro de su esquema educativo de nivel medio, y cuando hablamos de Economía viene a la mente términos como “índices de precios, dinero, inflación, contabilidad, dinero…. dinero… y dinero” ¡Vaya! Parece un bagaje muy limitado, sin embargo no los culpo cuando estamos en un mercado laboral donde el mismo sector empresarial ni siquiera sabe cuando pueden ocuparnos o mejor dicho, en qué.

Nos llamamos Economistas y el público piensa que mejoramos el desempeño del dinero, aumentamos la tasa de crecimiento o evitamos crisis económicas, ¡Bueno!, estas últimas, las podemos advertir pero generalmente no nos hacen caso los hacedores de políticas públicas y de ahí que nos toca ser los villanos –a veces-.

Si bien –como citó John Maynard Keynes[1]– Un economista debe ser Estadístico, Matemático, Historiador, Administrador, Económetra[2] y Filósofo y para ello es obligatorio un marco conceptual o marco de referencia, que gracias a la docencia he ido configurando poco a poco, pero ¿qué es lo que en realidad hacen los economistas? En esencia, nos la pasamos jugando con juguetes a los cuales llamamos “modelos” y de ahí que podemos tomar elementos de datos históricos, para configurarlos con la estadística y torturar los números hasta que nos den una ecuación y posteriormente aplicar un referente teórico para obtener una inferencia o conclusión de alguna hipótesis que hayamos establecido previamente.  ¿Fascinante no es así?

La razón por la que he decidido escribir éstas líneas es introducir al estudiante a la manera en la que pensamos, para comenzar es importante que sepan que en el análisis económico se ha ido perfilado con mayor claridad en dos grupos de economistas, diferenciados principalmente a su concepción, uso y confiabilidad de los métodos cuantitativos y específicamente de la econometría en particular. Por un lado se encuentran aquellos analistas económicos escépticos del uso de estos modelos y que, por lo tanto, consideran que los resultados numéricos derivados de ellos son inútiles ya que, consideran que es ocioso tratar de modelar (esquematizar) una realidad económica compleja, como por el hecho de que los supuestos en los que se basan todos ellos no son reales. La mayoría de las veces consideran que la econometría se utiliza para probar numéricamente lo que de antemano ya se sabía.

Este primer grupo de economistas es renuente no sólo a aceptar la metodología sino que también a la filosofía de la modelación, por lo que tiende a rechazar el trabajo que realiza el segundo grupo de economistas.  El origen del rechazo puede explicarse a los orígenes de su formación académica, o simplemente al desconocimiento o necedad a no salirse de su marco de referencia que ha ido forjando a lo largo de su vida. Muchos de esos economistas estuvieron vinculados a una posición ideológica contraria al uso de los métodos cuantitativos, en especial  muchas escuelas públicas de América Latina tuvieron una influencia enorme sobre la ideología marxista la cual consideraba que la utilización de la estadística matemática para la medición de fenómenos económicos, responde a un enfoque “burgués”  y por ende es errónea y manipuladora.

A pesar de que este grupo de economistas tuvo –y aún tiene- peso en la estructura académica y política de muchas escuelas de economía de América Latina, en los últimos diez años ha ganado terreno el interés de alumnos, profesores, tomadores de decisiones para fundamentar sus análisis y contrastar sus hipótesis con el apoyo de modelos cuantitativos, sin embargo la resistencia aún persiste.

Para éste punto, quiero retomar una vivencia que tuve en Junio de 2012 cuando impartí un módulo del diplomado Gestión de Hospitales del Instituto de Salud del Estado de México ISEM. El nombre del módulo era Economía de la Salud, si, ¡Economía de la Salud! Y en un inicio decidí dar un marco de referencia iniciando con un análisis sistémico[3] de lo que es el sector salud como un sistema dentro de la economía de México –muy complejo por cierto-. Sin embargo no creo que haya tenido mucho éxito al respecto, posteriormente,  después de explicar un poco sobre las fuerzas básicas de todo mercado haciendo alusión al sector salud, debía adentrar al alumno en la disciplina bajo la siguiente premisa

–La Salud es tan cara como para dejarla en manos de los médicos y a la vez es tan compleja como para dejarla en manos de los Economistas-

Por ello decidimos analizar como actúa el sistema de flujo de demandantes y oferentes y sobre todo las decisiones de políticas públicas de qué recursos canalizar, cómo canalizarlos y para quienes canalizarlos –por poner un ejemplo- , después de varios días de exponer casos, así como fallas de mercado[4] uno de mis alumnos alzo la mano argumentando lo siguiente. ¿Y todo esto a mí para qué me sirve? ¿De qué me sirve todo esto? ¿De qué me sirve conocer cuánto se ha invertido o como funciona éste sistema? ¿Para qué quiero conocer la correlación y causalidad de variables? Esas actividades no las haré yo.

Es importante mencionar que estaba mezclando la enseñanza con un análisis matemático, y sobre todo a la interpretación de los datos que nos arrojaban.

Antes de responder sus preguntas, me surgieron las siguientes. ¿Qué hace un médico general en un puesto administrativo en el ISEM y no dando consultas? ¿Por qué un médico general estudiando un diplomado llamado Gestión de Hospitales pregunta la importancia de aprender Economía? Las respuestas para mí en ese momento carecieron de importancia pero ¿De qué podría servirle a un Médico General que está vinculado en áreas de gestión de salud el estudio o comprensión de un servicio de salud que sin duda se enfrenta constantemente el problema de la escasez?

Si partimos de que en el sector salud lo que se busca es la eficiencia, equidad, racionar, ahorrar, maximizar comprender fallos tal vez vale la pena ejemplificar al lector de lo que estoy haciendo referencia.

–        Eficiencia; buscar los máximos beneficios con los mínimos recursos, ejemplo macroeconómico, la distribución de medicamentos, o bien, vacunar al 100% de la población con el menor gasto posible.

–        Eficacia, obtener el resultado buscado, en sentido epidemiológico, corresponde a la obtención de un resultado bajo condiciones reales de operación. En literatura americana, eficacia se toma como efectividad. Ejemplo en microeconomía: dentro de una jornada laboral, un médico general da consulta a todos los pacientes asignados, pero 95% les solicita exámenes de laboratorio y son citados a una nueva consulta para poder integrar un diagnóstico y percibir su tratamiento. El médico es eficaz pero no eficiente.

–        Racionalizar, hacer uso adecuado de un producto; escoger la manera conveniente de lograr un objetivo fijado. Ejemplo: no racionalizar es solicitar una tomografía computarizada de cráneo como primer recurso diagnóstico ante una cefalea[5].

–        Ahorrar: reservar parte del gasto ordinario.

–        Maximizar: escoger lo que más se ajusta a nuestras necesidades expresadas en gusto, calidad, variedad o probabilidad de éxito. Ejemplo: diseñar el programa de control natal que más satisfaga a las necesidades del país de acuerdo a la idiosincrasia social.

–        Incertidumbre: no tener un conocimiento sobre alguna cuestión en particular. Ejemplo: la incertidumbre de una operación quirúrgica se conforma por los incidentes o accidentes que pueden ocurrir.

–        Equidad: es un concepto utópico, significa que todos deben recibir un bien por igual. En políticas de salud equidad es el acceso universal a una atención razonable y a una justa distribución de la carga financiera en el financiamiento a la salud entre grupos de diferentes ingresos. Ejemplo: el objetivo del Seguro Popular.  Posibles fallas de mercado como las externalidades.

–        Externalidades: así se llama a los beneficios o costos que se extienden fuera del binomio de agentes económicos, productor-consumidor, es decir, que afectan a otros productores o consumidores y que el precio del mercado no toma en consideración. Las externalidades pueden ser positivas o negativas; las primeras ocasionan un beneficio y las segundas, un costo. Los beneficios de la atención a la salud se extienden a la familia, la comunidad y la sociedad. Un ejemplo de externalidades negativas de un problema de salud sería el tabaquismo, porque afecta la salud del fumador activo y la del no activo con el que convive; por parte del activo incrementa el uso de los servicios de salud y los costos de los contribuyentes.

Sin embargo existe a través de la Economía herramientas que nos permiten convertir todo esto en modelos matemáticos y así poder tomar decisiones, es decir, no es lo mismo argumentar de manera empírica. –como lo sostenía el alumno- “Cada que el gobierno incrementa el gasto público en salud, el índice de morbilidad[6] disminuye” esto lo sabe cualquier médico! Sin embargo con el uso de la teoría económica podríamos dar resultados más concisos, específicamente hablando sobre el impacto de la pobreza y las condiciones económicas de la población en las condiciones de salud.

También podemos saber que los ingresos de los individuos y sus niveles de salud guardan una estrecha relación, lo que convierte al ingreso en un determinante de la mortalidad y morbilidad de la población. Por ejemplo, datos de 1999 de México revelan que la población indígena tenía un riesgo a morir por diarreas, complicaciones del parto, tuberculosis y neumonías relativamente mayor que por enfermedades y padecimientos que están relacionados con niveles socioeconómicos altos. A la vez, la tasa de mortalidad infantil es 58% más alta entre los niños indígenas en relación con el promedio de todo el país, además de que la mortalidad materna en dichas comunidades es casi tres veces mayor que en donde habitan mujeres no indígenas. A nivel internacional también se ha podido observar el grado de relación que guardan las condiciones de pobreza de la población de un país y sus condiciones de salud. Por ejemplo, los países con ingresos altos tienen una mayor esperanza de vida que las que reportan naciones con niveles de ingreso más bajos.

Sin embargo, para ilustrar lo anterior podemos auxiliarnos de métodos cuantitativos a través de la Curva de Preston, que muestra la correlación entre las variables “Esperanza de vida por nivel de ingresos” medido en PIB per cápita.

 De ésta gráfica inferimos que el nivel de ingreso per cápita de un país tiende a tener un impacto en el desarrollo de su sistema de salud. Existe una correlación entre el nivel de pobreza de muchos países y el acceso al sistema de salud. En el caso de México, en las entidades donde el grado de marginación es bajo, el número de médicos por cada 1,000 habitantes es considerablemente mayor en comparación con estados más marginados.

También cifras disponibles reflejan que el mayor rezago en condiciones de salud se concentra en el sur del país, que comprende los estados coincidentemente de mayor pobreza como lo son Oaxaca, Chiapas y Guerrero. A modo de ejemplo, cifras de 2002 señalan que la mortalidad materna es cinco veces más alta en las entidades federativas con menor desarrollo económico que en los estados con mayores recursos. A la vez, la zona sur es la que cuenta con menores niveles de aseguramiento, gasto público en la población no asegurada y médicos por habitante. El aseguramiento, el gasto público en salud e infraestructura y recursos humanos en salud se concentran en los estados más ricos, mientras que los estados más pobres, en donde se concentra el rezago epidemiológico de enfermedades del subdesarrollo, tienen menos inversión en la salud y menos acceso a la protección financiera que ofrece el aseguramiento. La siguiente gráfica muestra la profundidad de las desigualdades que persisten en México.

En la zona norte se cuentan de 200 a 600 habitantes por médico, en el sur esta cifra es de 1,201. De igual forma, se observa que mientras en las entidades del norte entre el 50 y el 71% de sus habitantes están asegurados, en Chiapas y Oaxaca, por ejemplo, solamente el 22 y el 21% de los hogares, respectivamente, cuenta con aseguramiento en salud.

¿De qué nos puede servir esta información?, Considero que, para los no economistas simplemente comprender como funciona nuestro sistema económico y una vez obtenido este conocimiento las decisiones que tomemos tendrán menos incertidumbre y podemos saber la causalidad de cada pasado que damos en este maravilloso sistema intrincado por fuerzas como oferta y demanda dada la escasez.

Por otro lado, el conocimiento de parámetros, nos dan una herramienta muy útil, específicamente, en este caso,  para la formulación de políticas públicas en materia de salud y decidir el gran dilema de todo economista. El Qué, Cómo y Para quién.

Es por esto que no creo equivocarme al afirmar que precisamente para eso sirven los modelos. Para cualquier intento de teoría estos resultan fundamentales que de forma simplificada y  comprensible para representar algunos aspectos de la realidad la cual se pretende identificar, cuantificar y, sobre todo, sistematizar tendencias y hechos económicos que responden a regularidades a lo largo de un periodo determinado y la Curva de Preston es un claro ejemplo de ello.

De igual forma, retomando la resistencia al uso de modelos económicos como herramienta, sabemos que las economías reales, millones de personas que tienen diferentes niveles de capital humano o ingreso utilizan numerosos tipos de herramientas y maquinarias para producir millones de bienes y servicios o bien diferentes áreas accesos a servicios como el de salud, distribución de medicamentos, vacunas etc.,  Entonces ¿por qué, perdemos el tiempo hablando de una economía imaginaria e irreal? Con los juguetes llamados modelos analizamos este tipo de economías, pero ¿Es esto correcto? ¿Por qué hacen eso los economistas y qué pueden esperar del mundo real actuando de esa manera?

Pues bien, las economías reales son demasiadas complejas para ser analizadas a detalle, puesto que se necesitarían demasiados estudios para analizar y describir todas las posibles decisiones que podrían haber tomado las empresas, los consumidores y los gobiernos. De hecho, dentro de la econometría se analizan las relaciones causales entre las variables, haciendo uso de la cláusula ceteris paribus  que si bien, ya has tenido oportunidad de tomar algún curso de economía te puede recordar que a través de ella, dejamos constantes todos los factores externos que pudiesen afectar el comportamiento de una variable y sólo nos enfrentamos a una variable explicativa.

Utilizando modelos económicos sencillos, los economistas pretenden descubrir principios generales que se apliquen en situaciones realistas más complejas. Algunas veces los usamos simplemente como herramienta para expresar una idea o para sacar conclusiones.

Es necesario simplificar para no ahogarse en detalles irrelevantes a través de los modelos; la clave está  en excluir solamente los detalles que sean realmente irrelevantes para el problema o la cuestión estudiada y para esto nos es útil el conocimiento de la teoría económica o tener un referente teórico, sin embargo, esto es tan falible como puedan creerlo.

Derivado de dicha falibilidad a veces el procedimiento más razonable es elegir lo que, según nuestro criterio, son los factores y relaciones principales pertinentes del problema, y enfocar la atención sólo en éstos. Esta clase de marco analítico simplificado de forma deliberada se llama modelo económico, puesto que sólo es una estructura o representación aproximada de la economía o mundo real, por lo tanto un modelo económico es simplemente un marco teórico, y no hay razón para tener resistencia de por qué debe ser matemático. Sin embargo, si el modelo es matemático, por lo general consistirá en un conjunto de ecuaciones diseñadas para describir la estructura del modelo y relaciones causales entre las variables y obtener parámetros que nos lleven a tomar mejores decisiones.

Al relacionar cierta cantidad de variables entre sí, en cierta manera, las ecuaciones dan forma matemática al conjunto de suposiciones analíticas que se han adoptado independientemente de que el comportamiento sea exponencial, lineal cuadrático etc. Entonces, mediante la aplicación de las operaciones matemáticas de estas ecuaciones, podemos obtener una inferencia la cual nos va a conducir de manera “lógica” a las suposiciones que se establecieron previamente –realizados obviamente por el segundo grupo de economistas-.

Sin embargo la formulación de modelos a su vez nos presenta sus ventajas y desventajas. Dentro de las ventajas podemos mencionar que a través de ellos es el camino para la creación de una teoría, es decir, el modelo permite deducciones a partir de premisas, explicación y predicción, a menudo con resultados inesperados.

Por otro lado, dentro de las desventajas, vemos un peligro en la excesiva simplificación: Para hacerla conceptualmente controlable tenemos que reducir la realidad a un “esqueleto conceptual”, dejando en pie la pregunta de si al proceder así no habremos amputado partes vitales de la anatomía.

Una vez mencionadas las ventajas y desventajas hay que hacer más alusión al segundo grupo de economistas, donde ya mencionamos que hacen uso de técnicas de estimación que generan resultados robustos desde el punto de vista estadístico matemático. Dentro de este grupo hay todavía un grupo reducido que se dedica a la elaboración de pronósticos de variables e indicadores. Hay que reconocer que habrá errores en la predicción dado que el mundo es estocástico, y no determinístico. Esto quiere decir  que estamos en un mundo donde prevalece la incertidumbre en todas las áreas del quehacer humano lo que hace que ocurran eventos totalmente impredecibles como la expansión de una epidemia, los ataques del 11 de Septiembre de 2001, conflictos sociales, políticos, desastres naturales etc.

Estos acontecimientos que acabamos de mencionar hace afirmar la visión heterodoxa  de pensamiento económico el cual explica que los individuos y en general los agentes económicos toman decisiones racionales en el sentido de ser lógicos y coherentes, pero limitados en cuanto a sus resultados, pues éstos pueden no ser los esperados por la falta de información completa y por otro lado las acciones desconocidas de los demás agentes que también determinan el comportamiento de los consumidores y productores.

La antítesis a este pensamiento económico es la visión ortodoxa, esta es una de las escuelas dominantes más importantes y en la práctica esta visión o pensamiento económico, ha propuesto que la conducta de los seres humanos puede explicarse según un modelo que se basa en principios fundamentales lo que los economistas del primero grupo estarían afirmando.

Este tipo de pensamiento asume en forma implícita que los agentes son racionales, en el sentido de que las decisiones que toman son las mejores; es decir, maximizan su bienestar o utilidad. Esto supone información y conocimiento perfecto en el mercado, por lo que el método para representar este comportamiento implica en general la utilización de procesos matemáticos de maximización y minimización. Por otro lado se basa en el principio del equilibrio donde existe un mecanismo de ajuste que determina un precio de equilibrio, el cual, al satisfacer a los consumidores y productores, oferentes y demandantes, determina que queden satisfechos y que no haya excedentes en el mercado, lo que determina un precio y una cantidad de equilibrio. Por lo tanto podemos afirmar que los supuestos de conocimiento perfecto y comportamiento óptimo son fundamentales en esta visión.

La diferencia entre estas dos visiones surgen de dos principios fundamentales para la construcción de la teoría económica: el primero se refiere al comportamiento de los agentes económicos.

La visión ortodoxa o neoclásica asume que los individuos se comportan de forma racional, en el sentido de que toman decisiones lógicas, coherentes y que, dada la información completa presente y futura del comportamiento del mercado. La visión heterodoxa supone que el comportamiento de los individuos es de racionalidad limitada porque sus decisiones se construyen de forma lógica y coherente, pero aunque cuenten con mucha información, el comportamiento del mercado es incierto. Esta incertidumbre surge no sólo de la información limitada sino de la naturaleza misma del mercado: éste es el resultado de la acción simultánea de todos los agentes, productores, distribuidores y consumidores. Esto conduce a los agentes a tomar decisiones para actuar en ambientes de incertidumbre y lo peor de todo es que, a veces por la necedad de unos, no se dan cuenta o no se quieren dar cuenta que estamos en un entorno de incompleta información.

Cabe mencionar que la realización de predicciones ante este mundo de incertidumbre al cual estamos obligados a desenvolvernos, hacemos uso de estimaciones econométricas, su elaboración más fina se basa también en una pre-lectura del futuro. Esto es lo que diferencia al econometrista tradicional –quien busca encontrar relaciones firmes del pasado– del econometrista pronosticador, quién además de hacer lo anterior pretende descubrir y construir el futuro desde hoy.

Los econometristas saben que cada vez estamos en un mundo donde los hechos aleatorios impredecibles pueden generar conflictos al momento de modelar, sin embargo se pueden incorporar técnicas estadísticas que nos pueden ayudar a depurar, sin embargo la falibilidad en éstos modelos siempre prevalecerá.

En contra de los sentimientos de Mercado y la Falibilidad de éstos.

Quiero comenzar este apartado con una historia hipotética, para ilustrar los sentimientos de mercado, ejemplo, en un salón de clases, cuando todos los alumnos forman parte del mercado y el órgano regulador es el Docente, el cual puede tener gran influencia sobre ellos, pero como el docente es un fehaciente creyente del libre mercado, deja que los alumnos tomen sus decisiones basados en la información que tienen disponible, es entonces, cuando todo mundo confía en “Juan Godínez”, el típico alumno al cual sus compañeros confían porque él siempre está atento a clase, siempre sabe que hay de tarea, que trabajo hay pendiente, incluso a veces es quien les recuerda los trabajos que deben hacer.

Pues bien, todo comienza cuando llega el día lunes y Juan Godínez replica en el salón de clase antes de que llegue su maestro apurado con su tasa de café en mano para iniciar el curso de Microeconomía

¿Todos trajeron la lectura que dijo el profesor? – A lo que todos replican- ¿Cuál lectura?, No dejó nada, no dijo nada. Juan Godínez mueve su cabeza mientras saca su trabajo. Y es en ese momento cuando todos comienzan a actuar en función a Juan Godínez. Más adelante, llega el momento en que todos confían de más en las acciones de Juan Godínez, pero cuando Juan Godínez falta a clase prevalece la incertidumbre, pero hay un alumno, llamado Tony Dye que observa el comportamiento detenidamente de Godínez y se da cuenta que las recomendaciones que hace Juan están sobrevaloradas, es decir, cuando el maestro dice –Chavos, les recomiendo el libro “El Malestar de la Globalización de Joseph Stiglitz”. Godínez lo asume como trabajo obligatorio llevando así al mercado a actuar de manera equivocada, sin embargo Tony Dye no hace caso y solo confía en la información que él tiene…

Dye es objeto de bullyng y finalmente su mamá lo saca de la escuela para protegerlo del acoso, pero desde ésta óptica todos sabemos que Dye tenía razón.

En un entorno de información incompleta como vimos anteriormente, la resistencia a comprender la teoría económica puede derivar a la complejidad del mundo contemporáneo que requiere de instrumentos que den claridad, orden y estructura a la comprensión a los fenómenos económicos y sociales, la cual difícilmente la gente puede encontrar fascinación por los modelos y más aún, en su análisis, pues la tentación es grande al momento de dar afirmaciones o tomar decisiones más por un marco gestado por la corriente o sentimiento de mercado que por una inferencia un poco abstracta.

¡Pues bien! Les acabo de mentir, la historia de Godínez y Dye no es tan hipotética como pudiera parecer, pues Tony Dye crece y se convierte en presidente de inversiones de Phillips & Drew, una empresa  que administra inversiones de valores, Dye llegó a la conclusión de que el índice FTSE 100, el índice que refleja el resultado de las cien empresas más grandes y que cotizan en la bolsa de Londres, análogo de la Standard & Poor´s 500 norteamericano, estaba sobrevalorado. Por eso, transformó una buena parte del dinero de sus clientes en efectivo y simplemente lo depositó en cuentas de ahorro. Al haber retirado 7.000 millones de libras del mercado bursátil, día tras día, sus clientes, sus colegas y los periódicos juzgaban, como negativa, la decisión que Tony había tomado.

A medida que el índice FTSE 100 continuaba subiendo a finales de los noventas, Tony parecía cada vez más ingenuo. En 1999, Phillips & Drew perdió más clientes que cualquier otra empresa de administración de fondos. Basándose en los beneficios proporcionados a los clientes en los últimos tres meses de 1999, esta administradora de fondos quedó en la posición 76 de un ranking de 77 competidores. Tony siguió insistiendo en que el mercado bursátil estaba sobrevalorado, rechazó las acciones provenientes del área de Internet y de las telecomunicaciones y mantuvo un inusual porcentaje de las inversiones de sus clientes en efectivo.

A principios de marzo de 2000, Tony anunció su jubilación anticipada y la opinión coincidía en que lo habían obligado a retirase. Dye perdió su trabajo, pero tenía razón (el racional). Antes de que Phillips & Drew pudiera cambiar su estrategia, el mercado bursátil dio un vuelco. Todo el mercado bursátil se desplomó.  A las “anticuadas” acciones de “valor” que Tony había retenido les fue bien y el dinero en efectivo también rindió mejor que las acciones de Internet. Phillips & Drew subió hasta la cima de la tabla de rendimiento de fondos de inversión, y sus clientes ganaron un 6,4% en los tres meses anteriores a junio del año 2000, lo que equivale a un beneficio de más del 28% anual en un mercado que caía desenfrenadamente. En 1996, Tony había llegado a la conclusión de que el mercado estaba sobrevalorado, siete años mas tarde, se comprobó que él estaba en lo cierto.

Tony Dye tenía razón, pero ¿fue sensato lo que hizo? Los cientos de administradores de fondos, de quienes se comprobó que se habían equivocado desastrosamente, conservaron su puesto de trabajo, puesto que se equivocaron con el resto del rebaño. Sin embargo, Tony fue reivindicado (el héroe), pero no sin antes haber sido ridiculizado por la prensa, abandonado por sus clientes y obligado por Phillips & Drew a renunciar.

El caso de Tony Dye es uno de los ejemplos donde se deben tomar decisiones donde la información es incompleta y la disponible puede ser falible, de hecho, la mayoría de los agentes cometieron el error de basar sus decisiones a través del sentimiento de mercado y estuvieron equivocados, entonces ¿dónde quedó la racionalidad?.

¿Los modelos económicos nos hacen una aproximación a una realidad, o nos muestran solo verdades relativamente verdaderas?

Otro ejemplo es cuando algunas firmas de prestigio estimaron mediante un modelo matemático (estimación econométrica) que Inglaterra será el campeón del Mundial en Sudáfrica 2010 pero ¿Cómo es esto? Por supuesto, a través de la econometría se pueden hacer buenas o malas aplicaciones, todo depende de la información que tengamos disponible y para ello hay que considerar comportamientos y tendencias de datos. La estadística mide probabilidades mas no construye certezas absolutas sobre eventos por venir en los que influyen múltiples variables aleatorias, no controladas, como es lo que ocurre sobre un terreno de juego durante noventa minutos se enfrentan dos equipos. Con base a observaciones éstas firmas hicieron diferentes estimaciones sobre quién puede ganar el Mundial de futbol Sudáfrica 2010.

Veamos cuáles fueron algunos de los criterios que usaron dichas empresas.

Para comenzar firmas como Goldam Sachs, UBS y JP Morgan, tomaron en cuenta la opinión mayoritaria de la gente o bien el sentimiento de mercado, de igual forma las probabilidades de triunfo o derrota de los distintos equipos. Las dos primeras dan por ganador a Brasil, la tercera a Inglaterra.

Además, de forma individual Goldman Sachs consideró el ranking de la FIFA sin embargo, éste es el origen de otro modelo matemático. Por otro lado, si se ganó, empató o perdió un encuentro entre selecciones, también toma en cuenta si se llegó a tiros penales. Otra variable fue el tipo de partido disputado—oficial y en qué torneo, o si fue amistoso—, así como la calidad del rival y finalmente la calidad de la confederación a la que se pertenece. ¿Cuáles fueron los resultados? Los primeros lugares en el modelo son: Brasil, España, Alemania, Inglaterra y Argentina.

La firma UBS, tomó peso de la historia, introduciendo además variables referidas a la importancia de ser un equipo sede y el desempeño en los últimos tres meses. De esta forma, estima que los equipos con mayor probabilidad de ganar la Copa del Mundo  son Brasil, Alemania, Italia, Holanda y Francia.

Finalmente JP Morgan es la firma que hace el modelo más complicado, pues JP Morgan toma en cuenta el ranking de la FIFA, y a esa tabla le añade los resultados obtenidos por las selecciones en los últimos cuatro años. Adicionalmente estima cambios en la probabilidad de ganar de los equipos en los últimos 12 meses, otra variable es el desempeño de los equipos en los mundiales previos en los que han participado, y una más es el “sentimiento del mercado”, que no es sino incluir las probabilidades que cinco casas de apuestas dan a cada equipo. Posteriormente, JP Morgan pondera cada una de las variables consideradas y obtiene un modelo donde los primeros lugares del Mundial 2010 serían: Brasil, España, Inglaterra y Holanda. Pero ahí no acaba la historia: la firma aplica un filtro final donde crea una “métrica de la tanda de tiros penales” donde Inglaterra resulta muy favorecida (estiman cuántos penaltis ha marcado y parado cada equipo en su historia de tandas). Así, según JP Morgan, Brasil sería eliminado en cuartos de final por Holanda en tiros penales; Inglaterra derrotaría en las semifinales a Holanda también en penaltis y, la final, también decidida en tiros desde los once metros, la ganarían los británicos contra los españoles.

Goldman Sachs UBS JP Morgan (sin métrica de penales) JP Morgan (con métrica de penales) Resultados Reales
1er lugar Brasil Brasil Brasil Inglaterra España
2do lugar España Alemania España España Holanda
3er lugar Alemania Italia Inglaterra Holanda Alemania
4to lugar Argentina Holanda Holanda Brasil Uruguay

En las escuelas de economía se suele decir que la econometría es la técnica de torturar a los números hasta que confiesen lo que uno quiere escuchar. El modelo matemático de JP Morgan y Goldman Sachs confirma que ese chiste estudiantil puede describir bien el trabajo de algunas firmas internacionales de consultoría financiera.

A todo esto aludimos que la precisión de estos pronósticos no fue tan cierta. Sin embargo, seguramente el lector hizo una pausa y a estas alturas está dando las posibles causas o factores que no se tomaron en cuenta, incluso el clima puede ser, o ¿Por qué no, los patrocinadores o el la tentación de mermar los resultados a través de algún incentivo al árbitro? En este caso, la inferencia de todas estas firmas obedece a un conjunto de factores que consideraron como causales, sin embargo dicha inferencia parte de cierta información con la que se dispone, -estos pudieran ser tanto cuantitativos y cualitativos que hayamos ignorado.

Otro caso muy interesante que debemos considerar y a la vez es un claro ejemplo de cuando las variables aleatorias pueden cambiar los resultados de un modelo es en los fenómenos globales se ha subestimado en un 80 por ciento los cambios climáticos, señaló el especialista de la Vrije Universiteit, de Amsterdam, Holanda, Francisco Estrada Porrúa.

Francisco Estrada Porrúa explicó que los métodos y modelos económicos actuales no fueron diseñados para la medición de los impactos del cambio climático en el planeta, por lo que los costos estimados de los eventos extremos, si bien significativos, podrían no reflejar la seriedad del problema.

También mencionó que los desastres implican, tanto los efectos de la naturaleza, como la vulnerabilidad y exposición de la población. Los costos de las pérdidas por factores sociales se duplican cada década; los relacionados con el cambio climático, cada 70 años.

Esto me viene a la mente cuando imparto un curso a nivel posgrado llamado Política Monetaria, la cual hacemos un estudio exhaustivo del comportamiento de la inflación y en repetidas ocasiones les menciono que la volatilidad del INPC[7] cada vez es más representativo por incidencia del cambio climático y muchas veces esos hechos aleatorios pueden modificar los resultados finales de los modelos. Por esto, es  importante concebir la idea de que, los errores pueden desempeñar un papel muy destacado en el mundo donde vivimos. ¡Hay que considerarlos factores causales en la configuración interminable de nuestra historia! Sin embargo, es la misma historia la que nos ha convertido en una sociedad “despreocupada”, incapaz de enfrentarnos a una realidad desagradable engañada por un sistema al cual pertenecemos, ¡Y como no va a suceder si nuestra comprensión de la realidad es intrínsecamente imperfecta o incompleta y los hacedores de nuestra historia adolecen de alguna imperfección y se pueden ver seducidos para manipular la realidad según sus intereses.

Realidad y Falibilidad

Nuestra relación con la realidad es más complicada de lo que percibimos y puede que a lo largo de mi vida académica –estudiante y docente- haya desarrollado deficiencias específicas frente a mi relación con dicha realidad.

Por realidad entiendo todo lo que de hecho existe o sucede y todos nuestros pensamientos y acciones, forman parte de una realidad compleja y nuestro conocimiento o el conocimiento del que parten los hacedores de políticas públicas o bien modelos económicos se representan por medio de afirmaciones que establecemos como verdaderas, sin embargo, según la teoría de correspondencia de la verdad, una afirmación es verdadera si se corresponde con hechos. En el caso de las afirmaciones de JP Morgan –por ejemplo- no fueron verdaderas porque a ésta no hubo una correspondencia, de ahí, refiero que los hechos y las afirmaciones son mutuamente independientes.

No solo nuestro conocimiento resulta incompleto, sino que asimismo – lo que es aún más importante- nuestra comprensión del mundo es imperfecta. A la hora de tomar nuestras decisiones no podemos basarnos solo en el conocimiento. La realidad no se da de manera independiente sino que está supeditada al conocimiento. Como resultado, nuestras decisiones no pueden corresponderse con lo que haríamos si dispusiéramos de todos los datos pertinentes o una información completa, pero ¿Por qué condenar este comportamiento? La ciencia moderna se caracteriza por la especialización y como la información no es completa siempre es creciente, por la inmensa cantidad de datos, la complejidad de las técnicas y de las estructuras teóricas dentro de cada campo, de ésta manera, la ciencia está dividida en diversas disciplinas que sin querer éstas generan nuevas subdisciplinas. ¿Cuál es el resultado? El administrador, físico, químico, economista, psicólogo están encapsulados en sus universos privados y difícilmente estarán abiertos al intercambio de datos. Al menos a mi me ha pasado, todo lo quiero econometrizar.

En otras palabras: Nuestra conducta no es enteramente racional, y no es racional creer que podemos adquirir un conocimiento objetivo e imparcial de algo a lo que pertenecemos, o que podemos basar nuestras decisiones en dicho conocimiento. De este punto quiero retomar un concepto que he adoptado en mi forma de pensamiento, y es el concepto de la Falibilidad el cual he ido tomando en este escrito  que fue empleada por el filósofo Karl Popper,  proveniente  de sus estudios sobre el método científico.

Popper parte del supuesto de que la ciencia no puede ser totalmente verdadera, sino que existe en los experimentos científicos un cierto grado de incertidumbre (información incompleta), que la comprobación de algún experimento no es totalmente válida, y por lo tanto hay un cierto grado de falsedad que será verificable, siempre y cuando sea refutada la tesis principal, para lo cual se requiere una constante búsqueda de la realidad que ésta es relativamente verdadera.

El economista, ya sea teórico o experimental partirá de enunciados donde se establezcan relaciones causales y poco a poco los irá contrastando por la experiencia a través de observaciones o modelos matemáticos.

Anteriormente hemos postulado que las relaciones causales las podemos representar a través de ecuaciones matemáticas podemos decir que se hará una inferencia inductiva cuando pasa de ser un enunciado singular a uno universal.  Popper rompe con la racionalidad de éste método y apunta que se comete el error de identificar a las ciencias empíricas como aquéllas que emplean el método inductivo,  pues cualquier conclusión que sacamos de este método tarde o temprano puede resultar falsa. En este sentido, podemos estar nosotros buscando relaciones causales y realizar estimaciones sin embargo llegará un momento en que partiendo de la relación causal proveniente de una metodología inductiva y no por el hecho de que en repetidos experimentos hayamos llegado a las mismas conclusiones podemos afirmar o concluir el origen de una teoría.

Nuestra racionalidad proviene de la información que tomamos del universo, en cierta manera, los economistas buscarán explicar aquellas relaciones que ya fueron propuestas y corroboradas y el econometrista en hallar nuevas relaciones causales, sin embargo siempre con grado de incertidumbre. Por muchas pruebas que se tengan  para apoyar una teoría, nunca podemos estar seguros de que la siguiente observación confirme la hipótesis planteada. De esta forma, una contrastación basada en observaciones particulares, lo único que hace es no refutar la teoría, pero no demuestra que sea una teoría en sí. Esto no supone dejar de argumentar premisas que puedan ser defendibles para definir una teoría, estas premisas deben estar abiertas a discusión, pero que en ningún momento se pueden suponer como totalmente verdaderas como teorías sino como verdades relativamente verdaderas o temporales.

A partir de aquí, Popper distingue entre la ciencia y la no-ciencia, concluyendo que a una teoría se le otorga el carácter de científica si es susceptible de ser falsada, en caso contrario, no es científica.

La falibilidad significa que nuestra comprensión del mundo en el cual vivimos es intrínsecamente imperfecta, de hecho siempre lo he dicho en mis cursos de economía, no hay información completa, de ahí es que retomo la premisa que es necesario conceptualizar la realidad bajo un enfoque más heterodoxo pues la razón humana es inherentemente imperfecta porque formamos parte de la realidad misma que sólo una parte de ella se puede comprender bien del todo, y de hecho el ser humano es un ser sujeto a cometer errores, por no decir que tiene la capacidad  intrínseca de razonar.

Es importante entender que la razón imperfecta es en si incompleta, ya que nuestro cerebro no puede comprender del todo la realidad sino que todo proviene a través de la información que se deriva de una realidad incompleta. En este sentido creo que para aplicar el principio de falibilidad humana, pues la gente es participativa, no tanto observadora, sin embargo el conocimiento que puede adquirir no es suficiente para guiar sus acciones aunque muchas veces creemos que así sea. Por lo tanto no puede basar sus decisiones sólo en ese conocimiento adquirido.

Por todo lo anterior, está más que claro que la modelación económica es un área muy exigente en cuanto a la necesidad de actualización académica permanente y desarrollo de habilidades de los modeladores y en mi caso tomar la modelación y análisis causal con una actitud de escepticismo epistemológico.

Como objetivo principal de estos apuntes es adentrar a los estudiantes en el aprendizaje práctico y exhaustivo de la elaboración de los modelos económicos  así como de ecuaciones simultáneas, y entender la causalidad que se establezca de las variables analizadas así como la interpretación de los resultados y pruebas de hipótesis que se realicen más adelante.

Finalmente

La verdad siempre estará supeditada a lo que pensamos, de ahí que las verdades sean relativamente verdaderas en función de su temporalidad y de otros factores que posiblemente hoy no conozcamos, sin embargo me deja tranquilo el saber que la búsqueda del conocimiento ha sido un rasgo distintivo de nuestra civilización, aunque, al pertenecer a una “zoociedad” despreocupada, pareciera que ya no. Nuestro conocimiento se irá adquiriendo de tantas formas diferentes así como de sus fuentes, no olvidemos que los modelos económicos es una de esas fuentes así como el pensamiento con escepticismo epistemológico también, por ello entendamos la gran ventaja de cometer errores por que será la puerta a ir incrementando nuestro conocimiento y que todo es falible, y todo lo que es falible es imperfecto y todo ello es mejorable, y la mejora puede manifestarse no solo en el pensamiento sino en una realidad, pero temporal, hasta que ésta sea falsada.

Mi pensamiento como docente ha ido evolucionando clase tras clase, alumno tras alumno libro tras libro, error tras error, etc y la parte más importante es a la búsqueda de la verdad en cada afirmación y darle un giro de ciento ochenta grados para concebir un mundo de múltiples variables que puedan afectar los resultados finales y hacer a veces un lado el referente teórico, pues éste puede resultar un poco aburrido y aventurarnos en la inferencia de causa efecto.

Finalmente, dado que pertenecemos como un ente en un sistema regido por leyes falibles pido una disculpa por toda definición manifestada en éste escrito, ya que de nuestra falibilidad se deduce que cualquier definición está condenada –afortunadamente- a ser distorsionada o incompleta, y es susceptible de dar lugar a un interminable debate sobre el significado de cada palabra, a veces prefiero simplemente describir ideas.

Finalmente… esto no terminará aquí.

Atte:

David Mauricio Velázquez Alquicira

 

¡Nunca olvides que la vida es más grande que tus problemas que tu fuerza es mayor que tus dudas!


[1] John Maynard Keynes fue un economista británico, considerado como uno de los más influyentes del siglo XX,cuyas ideas tuvieron una fuerte repercusión en las teorías y políticas económicas.

[2] La econometría (de econo, economía y metría, medición, o sea, medición de la economía) es la rama de la economía que utiliza métodos y modelos matemáticos

[3] Para más información sobre análisis sistémico pueden acudir a Teoría General de los Sistemas cuyo enfoque trata de encontrar las propiedades comunes a entidades llamadas sistemas. Éstos se presentan en todos los niveles de realidad, pero que tradicionalmente son objetivos de disciplinas académicas diferentes. Su puesta en marcha se le atribuye al biólogo Ludwing Von Bertalanffy, quien acuño la denominación en el siglo XX

[4] En economía fallo de mercado es el término usado para describir la situación que se produce cuando el suministro que hace un mercado de un bien o servicio no es eficiente porque el mercado suministre más cantidad de lo que sería eficiente o también se puede producir el fallo porque el equilibrio del mercado proporcione menos cantidad de un determinado bien de lo que sería eficiente.

[5] Dolor de cabeza

[6] Morbilidad es la cantidad de individuos que son considerados enfermos o que son víctimas de enfermedad en un espacio y tiempo determinados. La morbilidad es, entonces, un dato estadístico de altísima importancia para poder comprender la evolución y avance o retroceso de alguna enfermedad, así también como las razones de su surgimiento y las posibles soluciones.

[7] Índice Nacional de Precios al Consumidor, indicador de la Inflación

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