Archivos para octubre, 2007

En los últimos años los mercados laborales en México se han flexibilizado de facto. Los resultados encontrados sostienen las principales propuestas teóricas de la segmentación del mercado laboral. Sin embargo, se demuestra también la influencia de ciertos factores coyunturales que pueden profundizar el fenómeno debido a los proceso de reestructuración económica y flexibilidad del trabajo.
Esta transformación, iniciada en la década de los ochentas, tuvo que adoptar ciertas mediadas para adecuarse al nuevo contexto económico, surgiendo así medidas de flexibilización laboral como una respuesta para afrontar el entorno económico llevando a la mano de obra a condiciones laborales precarias.
La situación del mercado de trabajo en México es precaria, esto quiere decir que la mayoría de los trabajadores reciben ingresos muy bajos, como se demostró anteriormente, hemos entendido el trabajo precario bajo ciertos criterios que abarca aquel trabajo donde se establece la fuerza laboral a corto plazo o al riesgo de perderlo muy elevado; inseguro en el control de las condiciones laborales, el salario o los ritmos de trabajo; desprotegido de cobertura social de despidos improcedentes –donde las prestaciones son un privilegio de una minoría de los asalariados- , mal remunerado. La situación que se prevé, para las próximas décadas, es de una ampliación importante de la fuerza de trabajo. Para llegar a estas conclusiones se analizó material estadístico observando la evolución de estas nuevas modalidades precarias de trabajo en dos periodos, 1990 y 2000, encontrando nuevas formas de contratación y uso de la mano de obra, la creciente participación de las mujeres –sobre todo en el sector de los servicios-
La ZMCT al estar ubicada en uno de los Estados de mayor empuje económico, no resulta desatinado considerar que con la importante participación del sector industrial y de servicios en el Estado, sea una entidad donde fácilmente se pueda observar y discernir los resultados de estas políticas adoptadas por el sector productivo, lo que tampoco la hace exenta de caer en estas condiciones vulnerables de trabajo.
En base a estos datos podemos confirmar la segmentación del mercado laboral donde la población joven en la ZMCT se encuentra en condiciones de alta vulnerabilidad ubicando sobre todo a las mujeres en su mayoría en los llamados segmentos secundarios de menores niveles de ingresos y condiciones precarias laborales.
Este análisis también sirvió para apuntar la diferenciación por género al momento de repartir a la población activa ocupada según los segmentos económicos considerados. Observamos la persistencia de una organización institucional por segmentos que perjudica tanto a hombres como mujeres jóvenes para encontrar trabajos en condiciones dignas, ubicando a estos en puestos de trabajo con una menor proyección para hacer carrera, en especial con las mujeres. Asimismo, el panorama no es muy alentador, las evidencias estadísticas nos muestran una tendencia de la demanda de trabajo terciario a crecer; así como la concentración de las mujeres y jóvenes en el segmento secundario ubicándolos en condiciones de alta vulnerabilidad traduciéndose en condiciones de trabajo precarias, y esto debido a que el sector terciario está quedando fuera de la regulación del Estado, por tratarse de empleos eventuales, no calificados y al margen de las contrataciones colectivas. Por esta razón, es que en el país se tiene la necesidad de tener la certidumbre tanto política y social que permita la entrada de capital extranjero para impulsar el ritmo de la demanda del empleo; sin embargo se considera inapropiado invertir a través de la inversión pública o el fomento a la industria privada para la generación de más empleo, ya que esto sigue siendo todavía ineficiente y provoca presiones inflacionarias (Gutiérrez, 1999). Es una realidad que el sector terciario está quedando fuera de la regulación del Estado, sin embargo hay una alerta ya que es el sector donde se está concentrando cada vez más la población ocupada y, por ende se debe apoyar a este sector así como los sectores informales de la economía mediante la promoción, la asistencia técnica, el crédito y apoyo a para comercialización. Como se dijo antes, es aquí donde se está generando una parte importante de la ocupación, principalmente las mujeres, por esta razón es que considero adecuadas las políticas y programas que busquen el impulso y apoyo de este sector. También es importante que las reformas laborales incluyan a los trabajadores que desempeñan sus oficios por su propia cuenta, haciéndolos acreedores al pago de impuestos, al tipo de contratos y de derecho de propiedad vigente en los negocios propios que, como resultado les darán acceso a créditos. Es muy importante dar información a los desempleados sobre las diversas fuentes de empleo que existen y aquellos programas que actúan sobre la capacitación o certificación de los conocimientos que ya poseen; de igual manera, no sólo informar sino apoyar a los programas que dan capacitación a la clase trabajadora. El Estado al considerar a la educación como principal eje para atacar la pobreza, éste ha realizado diversos esfuerzos para mejorar la educación tecnológica, y cerificar las capacidades especializadas existentes; todo ello con miras a fortalecer los recursos humanos de la nación frente a las nuevas exigencias de la planta productiva, (Gutiérrez 1999). Sin embargo, hoy en día existen programas y políticas que se ponen en marcha en el campo del empleo y de combate a la pobreza pero, como se demuestra, se ha dejado claro que hasta ahora son insuficientes para la magnitud de esta problemática. Urge una reestructuración de las políticas económicas sociales y laborales para la generación de empleos y el combate a la pobreza sea la columna vertebral de dichas políticas y no sólo un producto esperado del crecimiento y la estabilidad macroeconómica.
Los esfuerzos por el Estado para impulsar estas políticas pueden ser constantes, pero de igual forma continúan siendo insuficientes ya que se cubre una proporción pequeña de los trabajadores en relación con la población que enfrenta problemas ocupacionales. De todo esto infiero en que hay que invertir en la gente, además de que cada vez la flexibilización de los mercados de trabajo no llevará a que desaparezca los sectores de trabajadores por cuenta propia y en micronegocios y que es necesario incorporar a estos sectores en las reformas laborales y en el diseño de las políticas de empleo.
Las condiciones de trabajo de la mujer y de los jóvenes en el mercado de trabajo en la ZMCT, con la diversificación de las actividades económicas que ha generado el proceso de metropolización y terciarización de las actividades económicas favorecen a la sobreexplotación de esos dos sectores sociales, viéndose sumamente vulnerables ante la nueva etapa de globalización neoliberal. (Aranda, 2005).

En este artículo se abordarán los aspectos importantes de la precarización del trabajo en la ZMCT tomando en cuenta las nuevas modalidades de trabajo surgidas por los requerimientos del sistema productivo. La heterogeneidad formada en el mercado de trabajo refleja situaciones laborales donde cada vez las situaciones precarias van ganando terreno en nuestro país y cada vez más las personas con los atributos intelectuales y físicas para desempeñar un trabajo se ven excluidas dado el nuevo marco de competitividad a la que se enfrenta el sector productivo con una tendencia neoclásica basada en la maximización de sus beneficios y reducción de costos. El motivo es bastante sencillo: si bajan los costes laborales, suben las ganancias. (Beck, 2000). Con todas estas condiciones surgidas, a veces el hombre no tiene otra opción que incluirse al mercado de trabajo de manera precaria, de hecho este tipo de ocupación hoy en día son las mayormente demandadas de personal no calificado y al mismo tiempo expulsadoras de trabajadores de donde vienen la mitad de los excluidos laborales. Desgraciadamente pareciera ser el destino al que nos estamos afrontando, en especial a aquellos que cuentan con un nivel de preparación bajo. (Beck, 2000) dice que las crecientes tasas de paro hoy en día no se le pueden atribuir a crisis económicas cíclicas sino al éxito de un capitalismo tecnológicamente avanzado; inferencia que coincido con el autor.
Se analizará la estructura y dinámica del mercado de trabajo en la ZMCT, se detectará las principales características de la fuerza laboral en la zona en estudio. Además del material estadístico se mostrará los rasgos sociodemográficos de la incorporación de la fuerza de trabajo en esta zona por género en los años 1990 y 2000 donde podremos detectar los cambios a partir de la década de los noventas ya que en esta década donde se presentan cambios importantes, sobre todo la apertura comercial cuyos resultados se podrán ver más reflejados en el 2000. Además de hacer hincapié en las nuevas relaciones laborales, me enfocaré a los jóvenes delimitando mi espacio a la ZMCT y hacer una comparación de la evolución de estas tendencias para 1990 y 2000 por género.
Finalmente una vez analizados los datos estadísticos haremos una disertación con las teorías del mercado laboral, principalmente con el planteamiento de la segmentación propuesta por Michael Piore, y algunas similitudes con otras teorías como es la del capital humano. 

Características de la Zona Metropolitana de la Ciudad de Toluca
El Estado de México es una entidad caracterizada por su alta participación industrial y por ser de las entidades más pobladas del país. Siendo esto una realidad, hace que en el espacio territorial presente una alta concentración de actividades económicas. La ZMCT desde varias décadas atrás mantiene una dinámica de crecimiento económico y poblacional, a partir del proceso de urbanización que se dio en la década de los sesentas originado en el municipio de Toluca y Lerma es ahí donde la zona territorial va ganando importancia y esto por la cercanía al Distrito Federal, con esto, a finales de los setenta se creó el Corredor Industrial Toluca-Lerma concretándose la conurbación entre Toluca y Metepec. Más tarde en los ochentas se crea otro eje de desarrollo económico con el corredor industrial Toluca-Zinancantepec. Con todo este proceso se conforma la ZMCT. Desde ese entonces, Toluca es un lugar de gran desarrollo económico y social creciendo de igual forma la participación de la fuerza de trabajo en el sector terciario. Dicho sector más adelante se convertiría en el más predominante en la zona, sobre todo en las décadas posteriores de haberse concretado en TLCAN.

Nuevas modalidades de empleo frente a la era de la globalización en la México
En los ochentas México experimentó transformaciones en su economía, hubo un proceso de reestructuración económica a través de la reestructuración fiscal, liberación del comercio exterior, regulación de la participación del Estado en la economía fomentando e incentivando el capital privado y la inversión extranjera eliminando barreras arancelarias y reducciones fiscales. Además de la privatización de un gran número de empresas paraestatales como medida de mejoramiento del desempeño económico se logró paulatinamente el saneamiento de las finanzas públicas. Todos estos cambios estructurales impactaron la dinámica del mercado de trabajo, dando pie al surgimiento de nuevas modalidades de empleo, como el establecimiento de reformas o cambios surgidos por presiones del sector productivo para adaptarse a las nuevas condiciones comerciales a nivel internacional y con esto surgen efectos sobre el empleo, viéndose reflejados en un incremento en la participación femenina en la fuerza laboral, este incremento se explica en gran parte por el aumento de la participación de mujeres jóvenes (Infante, 1991). Otro cambio importante es la transformación de la estructura ocupacional como resultado de un proceso de terciarización de la mano de obra, esto como resultado de una oleada de migración dejando parcialmente abandonada la agricultura. Es de suma importancia mencionar que en este proceso la incorporación de mujeres y jóvenes en el mercado laboral fue de gran consideración ocupando puestos en los servicios, dando surgimiento de la heterogeneidad laboral cambiando las tendencias del uso de la mano de obra intensificando el proceso de “precarización” del trabajo que más adelante detallaremos.

 Ante el avance de la globalización neoliberal, el principal problema económico y social al cual hacen frente las poblaciones sometidas, es el desempleo y la precariedad. Los índices de crecimiento de la producción en los momentos de auge en las últimas décadas son inferiores a los registrados en las dos décadas anteriores, claro está que al concentrarse la producción aumenta la productividad del trabajo pero el costo es la expulsión de mano de obra en proporciones siempre mayores hacia empleos menos calificados y por ende pero pagados y precarios, o finalmente, el desempleo. El TLCAN ha sido un capítulo importante para nuestra economía que el gobierno optó por tomar como una medida de solución para enfrentar los problemas coyunturales del país inspirado en la tesis neoclásica del comercio intencional[1] .

La implementación de esta política neoliberal, es que México entró en un proceso de estancamiento económico, de 1982 a 1990 el PIB creció en 1.2% promedio anual y en 1990 creció 3.5% afirmando las bondades del modelo neoliberal, pero no fue sino hasta el 2000 cuando el crecimiento económico manifiesta un estancamiento de 0.6% promedio anual entre 2001 y 2003 (Gutiérrez, 2005). La tasa de crecimiento de 2.2% promedio de 1982 al 2003 no permite hacer frente a las demandas de nuevos empleos que se han acumulado impactando la estructura de los mercados de trabajo (cuadro 16).

En este cuadro inferimos que el sector agropecuario ha tenido dificultades para adaptarse al nuevo sistema económico, se aprecia un notorio estancamiento en la década de 1980 ya que el crecimiento fue de 0.7%, también se le atribuye a la transformación de la estructura ocupacional como resultado de un proceso de terciarización de la mano de obra, esto como consecuencia de una oleada de migración dejando parcialmente abandonada la agricultura. Posteriormente la década de la apertura comercial fue de 1.3% promedio anual. La industria y los servicios presentaron más dinamismo por arriba del promedio del PIB total. A este nuevo panorama al cual se enfrenta la población como resultado de las políticas de ajuste estructural que ya se mencionaron marcó una nueva era de transformación en el país trayendo consigo cambios significativos relacionados con la globalización y los procesos de expansión metropolitana incluyendo la terciarización de las actividades económicas y del empleo, asentándose la precarización impuesto a lo sectores laborales.

¿Qué se entiende por trabajo precario?
Las nuevas modalidades de empleo son vulnerables a perder su calidad, ya que mientras un empleo formal está regulado por una legislación que la respalde y que tiende a proteger al empleado, las nuevas relaciones laborales aparecen bajo un contexto de flexibilización del mercado de trabajo, sobre todo si se relaciona con la minimización de costos por parte de los empleadores, y menos riesgos al contratar la mano de obra entre otros deviniendo lo que llamaremos al empleo precario.

La palabra “Precario” literalmente significa “inseguro, incierto, difícil, delicado”. Como término político se hace referencia a las condiciones de la vida y el trabajo sin ninguna garantía. El trabajo precario se refiere a todas las posibles formas de inseguridad, no-garantía, flexibilidad, expolio: desde el empleo ilegal, estacional, temporal, al trabajo doméstico, trabajo flexible y temporal de los subcontratos, o los llamados autoempleos. Definiendo un trabajo precario, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT)[2] es una relación de trabajo donde hace falta la seguridad de empleo, teniendo como principal elemento el contrato laboral. Otros autores como Rodgers (1989) toma en cuenta otros criterios definiéndolo como aquel donde se establece la fuerza la laboral a corto plazo ó riesgo de perderlo muy elevado; inseguro en el control de las condiciones laborales, el salario o los ritmos de trabajo; desprotegido de cobertura social de despidos improcedentes, mal remunerado. En este análisis entenderemos al empleo precario bajo estas condiciones que se acaban de hacer mención.

Características del Mercado de trabajo por género en la población joven en la Zona Metropolitana de la Ciudad de Toluca.
La dinámica económica y la estructura del mercado de trabajo en la ZMCT mostró una tendencia a consolidarse de 1980 a 1990, sobre todo cuando las industrias interesadas a establecerse en el corredor industrial Toluca-Lerma comenzaron a demandar los servicios urbanos necesarios en la zona fortaleciéndose paralelamente la terciarización de la mano de obra. En el siguiente cuadro, nos mostrará la dinámica del mercado laboral durante 1990 y 2000 por sector de actividad económica.

La ZMCT es una zona donde la actividad industrial predomina, haciendo más accesible a los jóvenes a incorporarse en la rama de industria manufacturera. Sin embargo, es factible pensar que muchas de las actividades contabilizadas en la rama de los servicios están dentro de la industria, como aquellas ocupaciones de intendencia, mantenimiento etc. (Aranda, 2005). A través de datos estadísticos vemos que se ha asentado las actividades terciarias, así –como veremos más adelante- el incremento de la fuerza laboral femenina y el incremento de la participación de los jóvenes, éstos últimos hallándose en condiciones de la alta vulnerabilidad, segmentación del empleo terciario, creciente desocupación y rotación del personal y bajos salarios. Estos cambios dan pie al empleo precario, así como se acentúan condiciones de inestabilidad laboral, ausencia de seguridad social jornadas de trabajo parcial o bien sin descansos ni prestaciones. De todo esto mencionado podríamos partir para hacer nuestra primera aseveración referente a la teoría de la segmentación de mercados laborales, sin embargo esto se analizará más adelante. Es importante notar que el volumen y expansión de los servicios, de la zona en estudio, tiene que ver con las funciones económicas políticas y administrativas que se desarrollan en la ciudad, por ser sede del gobierno estatal (Baca, 2005). En 1990 la población ocupada en el sector terciario concentraron el 51.14% y para el 2000 representó 56.66%, el sector secundario bajó de 36.78% a 35.33%, la contracción a las actividades industriales se explica en gran medida a que en el proceso de reestructuración económica, frente a la competencia externa, se reubicaron en ciudades fronterizas algunas industrias dándose la pérdida considerable de empleos en el sector. Al mismo tiempo se dinamizaron las actividades comerciales y de servicios, la infraestructura urbana que respalda el crecimiento de los centros comerciales; sin embargo la razón por la cual no es tanta la diferencia en el sector secundario de 1990 al 2000 es que, a través de la construcción éste no perdió el dinamismo ya que el proceso de expansión urbana en la zona fue muy intenso, requiriéndose la ampliación en el equipamiento de infraestructura urbana en zonas habitacionales aledañas.
En el sector primario la población ocupada por género, es notoria la ocupación predominante de los hombres, en el 2000 la participación disminuyó de 8.47% a 4.12% ya que se da un abandono de este sector por la oleada de migración a zonas más conurbanas donde generalmente la fuerza de trabajo se asienta en actividades terciarias. La feminización de la mano de obra, observando el cuadro, se incrementó en las actividades laborales en el sector secundario, pero es el sector terciario donde su participación es más predominante en comparación con la de los hombres, en 1990 éstas ocupaban una participación de 74.01% y para los hombres un 43.30% y en el 2000 las mujeres ocupaban el 73.22% y los hombres el 48.2%.

En el sector secundario ha habido un aumento en la participación femenina, no obstante, esto no quiere decir que sus condiciones laborales hayan mejorado. Si bien las mujeres han aumentado su participación en el sector industrial la segregación ocupacional por género es una realidad donde se restringe la participación ocupacional de la mujer en determinadas ramas de actividad; lo que refleja la discriminación en el mercado de trabajo. (Baca, 2005). A través de evidencias empíricas nos muestran que las mujeres en el sector secundario, así como terciario, se ubican en puestos de trabajo de niveles medios e inferiores; es decir, que se les contrata en aquellos puestos de trabajo que requieren menos calificación, esto se puede afirmar por los niveles de ingreso que observaremos más adelante donde las mujeres se hallan en una posición desventajosa respecto a los hombres.Si bien, hemos revisado anteriormente lo que se entiende por el trabajo precario; el trabajo precario se delimita a las relaciones laborales, formas o tipos de vinculación laboral, por lo que no depende, en cierta forma, al sector donde se ubique la fuerza laboral ya que la precariedad incluye diversas formas de relaciones laborales, factores de normatividad, calidad en los ingresos, independientemente del sector laboral, es por tal motivo que analizaremos estas vinculaciones con el tipo de ocupación de la fuerza laboral en la zona. Las ocupaciones en la ZMCT en 1990 ocupó un 67.79% la categoría de empleados y obreros, en el 2000 ocupó un 69.41%. Sin embargo haciendo un análisis de género las mujeres predominan más que los hombres en la categoría de empleados y obreros, y esto tal vez se explica a que son más las mujeres que se ubican en puestos de trabajo como son la enseñanza, servicios de salud, preparación y venta de alimentos, administración pública y servicios domésticos. Para los trabajadores por su propia cuenta en 1990 se registró una participación de 2.24% y para el 2000 se concentró en un 18.24%, lo que podemos mencionar es que la población ocupada que se centra en esta categoría por lo general son comerciantes y la probabilidad de estar exentos de prestaciones y tener acceso a servicios de salud son elevados, a esto, no es desconocido que, en muchos casos, ser comerciante representa la obtención de ganancias superiores a las que se obtendrían como empleado asalariado, y más cuando los salarios promedio de los trabajadores se han visto disminuidos en su capacidad de adquisición de bienes y servicios (Baca, 2005).

La flexibilidad laboral en la zona se asienta en el plano de las remuneraciones donde la flexibilidad se vincula con las modificaciones de salarios ajustados a la productividad, la calidad o la institución económica, sobre todo en empresas privadas. En la ZMCT los niveles de ingreso, en 1990 y 2000 gráfica 17 y 18), se concentran en aquellos que ganan de un 50% de un salario mínimo hasta dos salarios mínimos; esta tendencia se mantiene en los dos años en estudio donde vemos que las mujeres son las que mayormente obtienen estas ganancias; en 1990 el 60.63% obtenían estos ingresos y en el 2000 el 42.84% y para los varones en 1990 el 49.88% y, en el 2000 el 34.37%, en la siguiente categoría de los ingresos que van de dos salarios mínimos hasta cinco, las proporciones aumentaron en toda la zona, en 1990 en un 30.29% y en el 2000 un 36.36%, esto se explica a que los asalariados aumentaron insertándose principalmente en actividades terciarias y en la industria manufacturera. Los referentes estadísticos de la población ocupada de este comportamiento porcentual que acabamos de observar refleja que, los niveles de ingreso de aquellos que ganan de un 50% de un salario mínimo hasta dos ha ocasionado un empobrecimiento de los trabajadores y por supuesto el de sus dependientes económicos. Analizando a aquellos que ganan de dos hasta cinco salarios mínimos tenemos que la brecha de 1990 al 2000 entre hombres y mujeres se amplía, en 1990 esta era de 4.36% y en el 2000 de 7.68%. Los referentes estadísticos muestran que las mujeres son aquellas que disponen de salarios más bajos que los hombres.

En el proceso de reestructuración económica se tenía el entendido que la contratación de la fuerza laboral femenina implicaría mayores costes laborales por el rol de vida que juegan las mujeres, principalmente por cuestiones de maternidad que implica: permisos, incapacidades, gastos de seguro social, etc., sin embargo evidencias empíricas nos muestran lo contrario, ya que las mujeres son las que perciben los salarios más bajos respecto a los hombres dando pie al incrementado la ocupación de la mano de la fuerza laboral femenina, especialmente en el sector terciario mostrando su tendencia a crecer y esto se debe a que la mano de obra femenina tiende a ser más barata y por ende el género más vulnerable a caer en condiciones precarias de trabajo.
Dados estos datos observados hemos visto que la segregación por género está presente en la ZMCT en diversos ámbitos laborales, por el tipo de ocupación que desempeñen y por los niveles de ingreso, a pesar que datos estadísticos muestran que las mujeres han incrementado de cierta forma su capital humano sin que este se vea reflejado en mejores condiciones laborales.

Las evidencias estadísticas muestran una tendencia a la terciarización de la economía que se relaciona con un espacio donde se mezclan las ocupaciones de bajos ingresos, tiempo parcial y de baja productividad dando cuenta de la pobreza de las mujeres y de la precariedad de un numero importante de ocupaciones para ambos sexos (Baca, 2005). Es importante hacer hincapié a la heterogeneidad del mercado de trabajo de los trabajadores asalariados y los no asalariados –trabajadores por su propia cuenta- donde se ha observado un aumento en la fuerza laboral asalariada en la ZMCT y, la precarización laboral se empeora cuando estos trabajadores asalariados cada vez son más los que ganan incluso menos de un salario mínimo y este panorama es alarmante sobre todo cuando se trata de un espacio socioeconómico en donde la ocupación se basa en el trabajo asalariado. En la zona en estudio el incremento de los empleados u obreros pasó de 67.79% hasta casi un 70%.

Hay varias razones por las cuales se está dando la feminización del mercado de trabajo, la principal de ellas es que en la década de los ochentas en especial con la crisis se dio el incremento de su participación como una estrategia de supervivencia familiar con el fin de complementar los ingresos familiares y el otro motivo se halla en la racionalidad de los empleadores al darse cuenta que la mano de obra femenina resulta más dócil, de fácil rotación y de niveles de ingresos por debajo de la media representando menos gasto para el sector productivo. La participación femenina ha incrementado y por la misma razón en que este género se ha convertido en el más vulnerable, el incremento de su participación no está vinculado con el incremento de mejores condiciones laborales. La segregación ocupacional por género es una realidad que la excluye de participar en distintas ramas de actividad y ocupaciones específicas.

En la ZMCT se puede apreciar una gran importancia laboral en la industria manufacturera donde la precarización y terciarización de la mano de obra se incrementan, esto deriva de la creciente feminización de la mano de obra, así como el incremento de la población joven al mercado de trabajo, esto significa para el sector productivo una disminución de los salarios, prestaciones y una mayor explotación, dejando en condiciones vulnerables a los sectores con menos calificación para el trabajo, con un aumento creciente en la oferta en el sector comercial y de servicios donde las contrataciones eventuales e informales predominan (Aranda, 2005). Y en cambio se obtendrán beneficios mayores a través de la disminución de los costos laborales.

Referente a la población joven del ZMCT nos encontramos que estos tienden a ubicarse de manera más fácil en el sector terciario. Como ya se dijo antes en la ZMCT predomina la actividad del sector industrial haciendo accesible a los jóvenes a incluirse en la rama de la industria manufacturera, con todo hay que considerar que en dicha industria existen diversas actividades dentro del sector de los servicios y que no están vinculados directamente con el proceso productivo. Los jóvenes se enfrentan a diversas barreras para poder incluirse en el mercado laboral, hay que entender que en este análisis la inclusión laboral es sinónimo de tener acceso a un empleo. Los jóvenes que logran verse incluidos en el mercado de trabajo presentan ciertas condiciones precarias laborales. Es decir, son tipos de inserción laboral que manifiestan ciertas características del empleo precario.

Es muy común que los jóvenes se enfrenten a la “polivalencia funcional” El cual implica que el empleador puede obligar al trabajador a realizar tareas para las que no fue contratado, por otro lado tenemos “compensación horaria”, el cual consiste en que el empleador no abona las horas extras, por otro lado, fraccionamiento de pago de aguinaldo y otorgamiento de vacaciones en cualquier momento del año. Estas nuevas formas de dependencia laboral afectan a los ingresos y prestaciones percibidos por los trabajadores.

Consideraremos como empleados precarios a los jóvenes que no tienen acceso a ningún beneficio social ya que la carencia de esta no les da la posibilidad de afrontar problemas de salud, accidentes laborales, tener un fondo de retiro por que para aquellos que poseen algún mecanismo de protección se halla en una mejor situación, es decir no deficitaria. EL mercado laboral para los jóvenes muestra muchas deficiencias y éstos cuando logran hacerlo son pocos que lo hacen de manera no precaria.

La educación en este campo juega un papel muy importante, pues depende muchas veces de este capital; si nos vamos a incluir al mercado laboral o no, porque mientras a mayor nivel sea nuestra educación mayor será la probabilidad de incluirse en el mercado de trabajo. La educación esta fuertemente correlacionada con la inclusión laboral o bien en las condiciones en que uno logre incluirse al mercado laboral, pero evidencias empíricas nos han demostrado que al tener un mayor capital humano no está relacionado con mejores condiciones laborales. Si nos referimos ahora por género vemos que los niveles educativos más altos son alcanzados por las mujeres y contrario a esto son las que son más vulnerables.

Un indicador importante de la exclusión es la tasa de PEA permitiéndonos evaluar el nivel de inclusión o exclusión de la población joven en la zona. En la gráfica 29 los grupos quinquenales más representativos son aquellos que son de 20 a 34 años de edad, sin embargo en la población joven aquel grupo quinquenal que va de 15 a 19 años vemos que no es tan representativo que el grupo que va de 20 a 24 años, lo que nos hace inferir es que, a medida que avanzan las edades la posibilidad de verse incluidos en el mercado laboral aumenta. Tenemos que 1990 es el año con más participación respecto al año 2000 –refiriéndonos únicamente a los jóvenes- ya que a partir del grupo quinquenal de 30 años en adelante es, en el 2000, donde ya repunta la tasa de ocupación.

Si nos referimos a la población ocupada y desocupada encontramos que hay más población desocupada para los dos años en la población joven viéndose más excluidos éstos del mercado laboral, incluso las tasas de desempleo juvenil superan las de desempleo adulto, siendo éstos últimos más vulnerables, debido a que el sector poblacional de los jóvenes está más inmerso en los tipos de inactividad por las obligaciones escolares.

 

Mencionado esto se puede confirmar con los siguientes dos cuadros los cuales nos muestra la segregación de la PEI, el cual vemos que la categoría de los estudiantes –como ya se dijo antes- son los que ocupan el primer lugar, por encima de otras categorías como son las personas dedicados a los quehaceres del hogar, los jubilados y pensionados, incapacitados permanentemente para trabajar y otro tipo de inactividad.
En los cuadros 22 y 23 se han remarcado los grupos quinquenales en los cuales estamos centrando nuestro análisis que va de 15 hasta los 24 años de edad. Como ya se dijo, lo que podemos inferir en base a esto es que la distribución según el tipo de inactividad son los estudiantes, los más representativos para ambos años y por ende una de las principales causas por las que los jóvenes se ven excluidos del mercado de trabajo, dicho de otra forma, están invirtiendo en capital humano con el fin de obtener mayores expectativas de ingreso y mejor posición en el trabajo en un futuro, sin embargo existe una realidad y esta es que, no toda la población joven tiene acceso a la formación para obtener altos niveles de calificación ya que la formación es el medio para hacer frente a la oferta de trabajo, sin embargo los sistemas mayoritarios hacen caso omiso, en gran medida, de los jóvenes vulnerables.

La relación entre inclusión laboral y educación tiene un trasfondo de este tipo. La educación funge un mecanismo facilitador de la inclusión y del grado de ésta. De aquí que surgen las siguientes consideraciones:

1. El haber completados los ciclos educativos establece notables diferencias en el mercado de trabajo respecto a quienes no lo hicieron. Para quienes culminaron los ciclos escolares siempre es mayor la participación y esta tendencia es constante; para quienes no la culminaron, los niveles de participación son menores que para los primeros y el comportamiento es fluctuante.
2. la brecha entre varones y mujeres en los niveles de participación son menores conforme los niveles educativos son mayores.
3. Los niveles de desempleo son particularmente altos en los que tienen hasta educación media.
4. La aparente mejora de la disminución de la brecha en los niveles de participación entre varones y mujeres se ve compensada por la ampliación del desempleo en los mayores niveles educativos. La segmentación del mercado no deja de ser un hecho que afecta a los jóvenes, ya que a igual nivel educativo las mujeres siempre tienen tasas de desocupación mayores que los jóvenes varones y, en términos relativos, con diferencias más pronunciadas en los niveles superiores. (Gandini, 2004: 168,169).

La exclusión laboral manifiesta altos niveles para los jóvenes pero con disímiles comportamientos en relación con la edad, sexo y el nivel de formación.

El comportamiento de las mujeres, en los grupos quinquenales, que abarcan a partir de 12 años en hasta los 29 años ocupan el primer lugar de la PEA en 1990 y 2000, de esto inferimos que en la población joven son las mujeres que se mantienen más ocupadas en comparación de los hombres esto se puede explicar por los municipios que compone la ZMCT donde tenemos municipios donde la participación laboral se concentra en el sector de los servicios e industrias manufactureras; además de que en la población joven las posibilidades de insertarse en el mercado de trabajo no son semejantes, y el punto de análisis de esto es la edad y el nivel de educación ya que la tasa mayor de la PEA en los hombres se relaciona con un comportamiento creciente de la edad a partir de los 30 años de edad en adelante son los hombres los que se encuentran más ocupados en la ZMCT.

La mayor proporción de jóvenes que concurre en actividades laborales precarias, son aquellos que se hallan en los servicios personales ya que estos presentan muy poca preparación y en ciertas ocasiones, nula calificación.

Aplicaciones a la teoría institucionalista del mercado de trabajo y consideraciones finales.

Antes de mencionar la vinculación de esta situación precaria en la que se halla la población joven de la ZMCT, se hará referencia a algunos referentes teóricos al respecto para su validez teórica.
Como se dijo en el capítulo dos La ZMCT conserva una dinámica de crecimiento económico y poblacional desde el proceso de urbanización y desde ese entonces Toluca es un lugar de desarrollo económico y social creciendo a la par la fuerza de trabajo en el sector terciario. Para poder discernir como es el comportamiento del mercado de trabajo en la zona por género en la población joven, se han utilizado datos proporcionados por las encuestas económicas del INEGI, y los resultados encontrados sostienen las principales afirmaciones teóricas de una organización del mercado de trabajo en segmentos; para confirmar esto tenemos que entender primero la teoría institucionalista, propuesta por Michael Piore cuyo trabajo está relacionado con el llamado mercado dual del trabajo y con el estudio de la segmentación del mercado de trabajo. La propuesta institucionalista de Michael Piore parte de una visión Keynesiana donde el peso de las instituciones tiene un papel determinante en la formación de los salarios, la generación del empleo y la organización del trabajo. Estas instituciones, cuya máxima expresión son los negocios y los sindicatos y la legislación laboral que los rige, constituyen la base estructural sobre el cual se organizan los mercados de trabajo (Gutiérrez, 1999). La hipótesis básica del mercado dual de trabajo es que el mercado está dividido en dos segmentos: primario y secundario, la cual esta es una estrategia del sector productivo para responder a los flujos y ciclos que se caracteriza la vida económica. Según la teoría el segmento primario se constituye de empleos bien protegidos y bien remunerados, con la posibilidad de promoción y un bajo nivel de rotación de la mano de obra, asimismo, son los negocios que crean los trabajos calificados. El sector secundario es la contraposición del primario, es decir bajos niveles salariales, condiciones precarias de trabajo, inestabilidad del empleo y una elevada rotación de la población trabajadora, asimismo, por ser empresas muy sensibles a los cambios de la demanda, sólo contratan a trabajadores eventuales a los que fácilmente se puede despedir. El sector primario se divide a su vez en dos segmentos, uno superior y otro inferior; el primero asentado por empleos profesionales directivos de más elevada calificación y nivel de sueldos y caracterizado por una enorme movilidad o promoción laboral como mecanismo de promoción individual. El segmento inferior es donde se asientan los empleos estables de calificación media donde la mayoría de los puestos son cubiertos por promoción interna en las empresas. Esta teoría fue la primera en incluir la discriminación como una variable funcional, la cual dejó de ser presentada como un error o un residuo que debe ser corregido (Janssen, 2005).

Los resultados de la disertación de los datos estadísticos apuntan a la validez teórica donde en la ZMCT es la misma institución la que discrimina a los trabajadores del mercado secundario de tal forma que aquellos que pertenecen en este grupo son socialmente marginados. Haciendo una referencia por sectores económicos en el sector terciario la participación de la mujer es más respecto a la de los hombres, en 1990 las mujeres ocupaban el 74.01% y para el 2000 ocupaban el 73.22% y la participación masculina de 43.30% a 48.20%. La participación femenina en el sector terciario cada vez va ganando más terreno de 1990 al 2000 según el sector.

En el sector industrial en la ZMCT aumentó la participación de las mujeres, empero, esto no se vincula con el mejoramiento de sus condiciones laborales, vemos que la segregación ocupacional por género es persistente y muchas veces se le restringe su participación en determinadas ramas, o dicho de otra manera en el segmento secundario; lo que refleja una realidad, la discriminación en el mercado de trabajo. En términos generales, las mujeres son las que se hallan en puestos de trabajo de alta vulnerabilidad, es decir en puestos donde se requiere menos preparación para desempeñar sus funciones, bajos niveles salariales. En el mercado secundario las mujeres son mayoría por la posición vulnerable en la que se encuentran en la sociedad, tal situación se pone en paralelo con la reproducción de una repartición tradicional de los roles y papeles en el seno del hogar, creando un sistema normativo que mantiene a las mujeres en una situación de “activos de segunda clase”. La mayoría de las veces la características de estos empleos van de la mano con la terciarización del mercado de trabajo donde los conocimientos y la capacidad requerida son mínimos, además de ser empleos monótonos con pocas probabilidades de promoción. Las mujeres en el sector terciario los puestos de trabajo donde presentaron mayor participación en actividades como servicios personales y mantenimiento, servicios de hotelería y restaurantes, servicios profesionales y técnicos, servicios sociales y comunales, administración pública y defensa, servicios financieros y comercios, donde la participación de la mujer es de 72.75% contra un 40.66% que representa la participación masculina. Un punto importante tratado por la teoría del capital humano es la depreciación de este capital, sobre todo si se realizan trabajos monótonos o bien donde sus conocimientos no son explotados en su totalidad por lo que podemos deducir que estas actividades de mayor participación de la mujer cae en esta categoría de empleos monótonos.

En la ZMCT ha habido un incremento de la mano de obra tanto femenina y el aumento de la participación de la participación de los jóvenes, así como la terciarización de la mano de obra, de 1990 al 2000 incrementó la mano de obra de 51.14% a 56.66% siendo el sector de los servicios el más representativo en la zona. Las mujeres y los jóvenes se hallan en una condición de alta vulnerabilidad ya que se hallan en una situación laboral deficitaria o bien precaria ya que se acentúan sus actividades en condiciones de inestabilidad laboral, ausencia de seguridad social jornadas de trabajo parcial o bien sin descansos ni prestaciones. Es decir, ubicándolos en el segmento secundario según la teoría. La mano de obra femenina, observando en la ZMCT aumentó en la industria y es notoria, empero el sector servicios predomina más, en 1990 éstas representaban el 74.01% y para los hombres un 43.30% y, en el 2000 las mujeres ocupaban el 73.22% y los hombres el 48.2%.

En México la fluctuación de la TDA ha sido entre el 3 y 4 por ciento en los años noventa con excepción de 1995 donde hubo una crisis donde la tasa alcanzó niveles del 7 por ciento. Sin embargo la TDA no es un buen indicador de lo que sucede en el mercado de trabajo, debido a la inexistencia de un seguro de desempleo en México, por esta razón la población encuentra otras modalidades de emplearse para subsistir como es el empleo por su propia cuenta, o bien ayuda en los negocios familiares pasando a formar parte de los ocupados laborales, sin embargo estas tienden a ser de carácter precario.

En la ZMCT la participación de las ocupaciones principales –visto los datos cuantitativos en el capítulo segundo- se demuestra la feminización de la mano de obra en la zona, de hecho el sistema productivo capitalista ha creado las condiciones donde los trabajadores que deciden dedicarse a actividades independientes va en aumento y esto se explica –comos e acaba de mencionar- por la inexistencia de un seguro de desempleo la población busca la manera de subsistir. Sin embargo en los trabajadores por su propia cuenta aumentó la participación femenina. Como ya se dijo, esto se explica por el papel dentro de la sociedad que tiene la mujer y casi siempre decide hacerlo por su cuenta para atender otras actividades como el hogar.

Otro punto importante es que la teoría de la segmentación hace caso omiso al nivel de preparación de la clase trabajadora y centra más su atención a los conocimientos adquiridos por la experiencia laboral, la formación y la organización interna de la empresa y factores que tengan que ver con la progresión de los empleados y, de esta manera se incrementa el capital humano. Según Doeringer y Piore, el capital humano depende del empleo y seno de la empresa. Esta afirmación teórica puede ser válida y puede que no. En primer lugar puede ser válida desde el punto de vista en que un empleado, al adquirir más capital humano a través de la institución, puede caer en la trampa de la especialización donde el empleado al realizar un trabajo monótono puede que se encuentre en el riesgo donde en un futuro no sepa nada más que realizar dicha labor; y, en segundo lugar tenemos aquella postura de la hipótesis central del capital humano que nos plantea que el nivel de educación está directamente relacionada con el nivel productivo y con ello el nivel de sus ingresos, es decir que, cuanto mayor es el nivel educativo más productiva será la persona y mejor remunerado se hallará, con esto se intenta explicar las diferencias salariales de género las cuales van a depender del nivel de inversión en su capital humano. G. Becker plantea que estas diferencias salariales pueden ser resultado de prejuicios personales generalizados entre los empleadores que excluyen a las mujeres de los programas de capacitación, no obstante, la realidad vista a través de los datos estadísticos vistos en el segundo capítulo la distribución de la riqueza en la sociedad muestran la disparidad en la obtención de los recursos económicos que les permiten a los trabajadores satisfacer sus necesidades en el mercado de bienes y servicios. Sabemos de facto que México precisamente no ha sido un país que se caracterice por tener altos niveles de ingresos, según los datos estadísticos presentados en 1990 y en el año 2000, podemos hacer alusión de la existencia de condiciones laborales desventajosas que incluyen los bajos salarios dando pie a condiciones laborales precarias. Además se encuentra que la mujer vive situaciones de discriminación ya que tiene menos oportunidades de desarrollo laboral y económico que los hombres puesto que la participación de las mujeres es menor en los más altos niveles salariales, Esta situación se explica por el predominio de los criterios de género en la contratación de mujeres lo cual implica desvalorizar su trabajo. Sin embargo, contrario a esto las mujeres son el género que se encuentra en niveles bajos de ingresos y, contrario a esto, son ellas las que cuentan con mejores niveles de preparación o instrucción en comparación con los varones refutando en cierta manera esta hipótesis, pero puede ser válida para el género masculino en especial si se hallan en el segmento primario de la institución, incluso podríamos mencionar que aplica para las mujeres en este segmento pero a menor escala. En términos generales podemos decir que la inversión del capital humano en el sector primario será por cuenta de la institución donde el sector productivo tendrá la certeza que dicho capital adquirido será empleado para bien de la entidad, caso contrario al segmento secundario donde el sector productivo no tiene esta certeza y, por lo general el financiamiento de esta inversión va por cuenta de los trabajadores. Por eso si las mujeres en este sector invierten en el capital humano parece ser que están condenadas a quedarse en este sector. Es importante señalar que dentro de los supuestos de esta teoría está en que los trabajadores pertenecientes al sector secundario no pueden escalar al sector primario.
La teoría del capital humano plantea que la conducta de los trabajadores es de carácter instrumental, es decir, que es capaz de distinguir entre los medios y fines y que estos tienen la posibilidad de seleccionar los medios que satisfacen eficazmente estos fines. Esto es sustentado en que, si los trabajadores desean incrementar sus ingresos estos harán una elección en invertir más en su formación profesional mejorando su productividad marginal haciéndolos más competitivos en el mercado laboral. No obstante, aterrizando este planteamiento nuevamente a la realidad observada en la ZMCT, vemos que no siempre el comportamiento de la clase trabajadora es de carácter instrumental, y esto es porque no todos tienen acceso a la formación y muchas veces esto depende de la posición económica en que se encuentren, y si a esto agregamos que estamos haciendo referencia a la clase trabajadora ubicada en el segmento secundario, pues dadas las condiciones precarias en que se hallan, difícilmente puedan invertir en capital humano debido a los bajos niveles de ingresos que perciben éstos, además de que las instituciones tienden a invertir en dicho capital en la clase trabajadora ubicada en el segmento primario, esto se confirma con la crítica que platea Michael Piore donde plantea que la mayoría de la clase trabajadora no siempre se comporta de una forma consuetudinaria, y de ser así, no tienen acceso a toda la información necesaria para hacer la mejor elección, y muchas veces ni están en la posibilidad de elegir. En cambio, la teoría institucionalista considera que el comportamiento de los individuos se basa en una racionalidad limitada y un acceso a información incompleta.

La población de la ZMCT la ha orillado a emplearse por jornadas laborales, en los datos revisados en el segundo capítulo es evidente que tanto en 1990 y el 2000 la modalidad de este tipo de empleo ha en aumento sobre todo para las mujeres, de igual forma son ellas las que se emplean en jornadas laborales de tiempo parcial representando mayoría lo cual seguramente tiene que ver con el lugar que ocupan socialmente dentro de la familia haciéndolas aceptar estas jornadas para poder continuar con sus responsabilidades domésticas. Las mujeres se ven obligadas a trabajar por su propia cuenta, dicho esto lo podemos constatar con los datos estadísticos que nos muestran que el 38.23% de la población ocupada femenina se ubica en esta categoría y los hombres apenas con un 21.25%. Obviamente al insertarse en esta posición laboral no hallarán garantía alguna incluirse en buenas condiciones laborales dentro del mercado de trabajo. Aquellos que registraron las jornadas laborales más largas fueron los jornaleros o peones registrando jornadas de 41 a 48 horas, al igual que las mujeres, siendo por ende la mayor participación en la ZMCT, después están los empleados u obreros. El fenómeno de largas jornadas responde a las exigencias de los empresarios de utilizar la mano de obra más intensiva ya que en cuestión de costos es mejor que el de contratar a un trabajador y muchas veces estos ceden a fin de obtener más ingresos. En el 2000 las jornadas laborales de más concentración de población ocupada son las de 32 a 48 horas para ambos géneros, de hecho en la jornada que va de más de 49 horas los hombres son mayoría ya que muchas veces son ellos los que prefieren sacrificar tiempo a cambio de incrementar su poder adquisitivo dedicando tiempo extra a través de jornadas más largas, en cuanto a la participación femenina disminuye al aumentar las horas en las jornada, esto se explica por los distintos roles que tiene cada uno dentro de la sociedad.

Estas nuevas modalidades de empleo que cambian la estructura de la fuerza de trabajo y la manera en que ésta es empleada surgen porque desde el punto de vista empresarial debe haber una mayor flexibilización, y éstos buscarán obtener el máximo rendimiento de la mano de obra contratada, de aquí surgen diversos conflictos entre el empleador y la clase trabajadora debido a legislación paternalista que afecta el nuevo marco competitivo internacional al que se enfrenta el sector productivo. De esta flexibilización surge la fragmentación de puestos, jornadas de trabajo de tiempo parcial que tiene un efecto dual, la subcontratación a través de empresas de colocación, dando como resultado una nueva relación salarial como pago por productividad, la exclusión laboral, formas de trabajo precario y el incremento del sector femenino en la actividad económica. El sector productivo exige cada vez más flexibilidad, en otras palabras, que se pueda despedir más fácilmente a los empleados, transformando a la clase trabajadora en una sociedad de riesgo (Beck, 2000).

[1]

La tesis fundamental del comercio internacional sostiene que la apertura comercial tiene n efecto positivo en aquellos países que se caracterizan por contar con una mano de obra abundante, pues generará un incremento en la creación de empleos y en consecuencia, un impacto positivo en el crecimiento económico y el aumento de los salarios (Gutiérrez, 2005)

[2] La Organización Internacional del Trabajo (OIT) es un organismo de cooperación internacional, fundada el 11 de abril de 1919. Aunque de carácter autónomo, inicialmente adherido a Naciones Unidas y a partir de 1946 quedó como organismo especializado de la Organización de las Naciones Unidas.

La idea de este tema es hacer una referencia de los diferentes enfoques teóricos que son válidos para que el estudio del tema tenga sustento. Esto se hará de manera muy sintética. En esta recopilación sobre los planteamientos teóricos se explicarán las teorías que más se acerquen a la explicación del tema a abordar durante este trabajo.
Antes es importante recordar que en la teoría económica no se considera el aspecto de género es decir, “la posibilidad de que el comportamiento económico de hombres y mujeres”. Pero ¿Qué implica un estudio de género? implica registrar las diferencias existentes entre la fuerza de trabajo masculina y femenina. Es importante hacer ver que la inclusión de la variable sexo no implica hacer una perspectiva de género; ya que, un estudio por sexo desde el punto de vista biológico es únicamente hacer referencia a diferencias hormonales, genéticos, físicos etc.; y desde el punto de vista de las ciencias sociales implica hacer hincapié en las diferencias entre los sexos. Al hacer una diferenciación por sexo puede servir para explicar la dinámica ocupacional, niveles de participación en el mercado de trabajo estructuras y condiciones laborales, pero un estudio por género además de interesarse en las diferencias existentes entre hombres y mujeres, va a profundizar en una descripción de éstas diferencias.
Constant Penley señala que el término género es más visto como:
…una forma de referirse a los orígenes exclusivamente sociales de las identidades subjetivas de hombres y mujeres y de enfatizar un sistema total de relaciones que pueden incluir sexo, pero que no está directamente determinado por el sexo o la sexualidad (Penley, 1990).
Dado esto, la mayoría de las teorías que mencionaremos tiene la capacidad muy limitada para explicar la inclusión de la mujer en el mercado de trabajo, No fue hasta que la teoría dual del mercado de trabajo que hizo hincapié en este aspecto, lo que justifica el hincapié que haremos en esta teoría ya que esta disertación sobre mercado de trabajo es por género.
Inicialmente, abordaremos, la perspectiva neoclásica, la teoría del capital humano que encuadra dentro de la tradición del pensamiento neoclásico, así como sus enfoques críticos, luego se hará énfasis en la teoría institucionalista explicando un poco las relaciones de genero en el mercado laboral y finalmente la teoría marxista y postkeynesiana.

1.1 Teoría Neoclásica.

  • La teoría neoclásica tiene estos tres fundamentos:
  • La teoría de la productividad marginal -que explica la demanda del trabajo-.
  • La teoría de la maximización de la utilidad que explica la oferta individual del trabajo.
  • La teoría competitiva del equilibrio de los mercados.

Haciendo referencia a éstos puntos, la teoría neoclásica establece que el mercado de trabajo debe tratarse como cualquier otro mercado, ya que buscará el equilibrio entre dos factores, de aquí tenemos un primer supuesto que establece que “el trabajo está sujeto a las mismas leyes económicas que cualquier otro insumo del proceso de producción” la cual se supone que si el mercado funciona, los excesos de oferta y de la demanda se ajustan automáticamente hasta llegar al punto de equilibrio, de aquí surge el segundo supuesto el cual dice que “las fuerzas del mercado prevalecen. La libre movilidad del trabajo asegura equilibrio entre la oferta y la demanda de empleo”. En éste mercado el precio será representado por el salario y, la cantidad por el empleo con el fin de obtener éstos en un nivel de equilibrio. La teoría clásica suponía que la disposición de ofertar trabajo era independiente del salario real ofrecido. La demanda del factor trabajo es creada por las empresas, esta demanda es derivada de la demanda del producto o servicio que contribuye a producir o suministrar. La demanda de trabajadores, como cualquier otra demanda es decreciente, cuanto más bajos sean los salarios, más trabajadores se demandarán; por otro lado la oferta de trabajadores, como cualquier otra oferta, es creciente y cuanto más altos sean los salarios, más trabajadores se ofrecerán en dicho mercado.  El punto en el que la cantidad ofrecida y la demandada se igualen determinará el salario de equilibrio.

En el análisis clásico supone que la oferta de trabajo estaba determinada por el stock de la población en edad de trabajar. La teoría neoclásica modifica esto a través de la teoría de la elección del consumidor partiendo del siguiente supuesto: La elección del trabajador, para decidir si trabaja o no es una elección entre el ocio que obtiene al no trabajar y la rentabilidad que obtiene trabajando. Por lo tanto, el trabajo es considerado únicamente como un medio para obtener un fin –en este mercado estaríamos hablando del salario- ; cabe mencionar la idea de que “más ocio es preferible a más trabajo” sigue siendo la idea fundamental en el análisis de ésta teoría. A partir de ésta postura, la decisión de trabajar como una elección, entre ocio y renta, surge la distribución, entre un efecto renta y un efecto sustitución, cuando varía el precio relativo de los dos bienes en cuestión (teoría de la elección del consumidor). En el caso de la oferta de trabajo, muestra la cantidad de trabajo que una persona está dispuesta a ofrecer a los diferentes salarios, dado un aumento del salario real ofrecido en el mercado, producirá el efecto sustitución de querer trabajar más, pero también producirá el efecto renta de querer consumir más ocio, porque con la misma cantidad de trabajo, el aumento del salario real eleva el nivel de renta. El resultado de estos dos efectos determinará la pendiente de la curva de la oferta individual de trabajo que será positiva, si el efecto sustitución es más importante que el efecto renta y, negativa en el caso contrario.

Como se ve en este modelo, la toma de decisiones es la columna vertebral del análisis neoclásico, seguramente porque el enfoque sobre las decisiones individuales implica que pueden ignorarse los efectos, complejamente interrelacionados, que existen entre las decisiones de los individuos.
Otro aspecto muy importante, que es fundamento de ésta teoría, es el fin de la maximización de los beneficios y minimización de los costos, por parte de las empresas, que nos lleva a concluir que la demanda de trabajo, en condiciones de competencia perfecta, será igual a la productividad marginal del trabajo (demanda de un factor de producción multiplicada por el precio del producto).
Los supuestos básicos de la competencia perfecta son los siguientes:
  1. Gran cantidad de vendedores y compradores
  2. Homogeneidad de los productos -Las características técnicas de los productos o servicios que se ofrecen son idénticas-.
  3. Libre entrada y salida de las empresas del mercado
  4. Maximización de beneficios -Único objetivo que persiguen las empresas mediante la aplicación marginalista, de la condición de primer orden CM = IM (Costo Marginal =Ingreso Marginal)-.
  5. Ausencia del control estatal. -El Estado no interviene, es decir ausencia de aranceles, subsidios, etc.
  6. Movilidad perfecta de los factores de producción. -Los factores productivos son libres de desplazarse de una empresa a otra dentro de la economía, así como la mano de obra y las materias primas-.
  7. Conocimiento perfecto. -Total certidumbre donde compradores y vendedores tienen pleno conocimiento de las condiciones del mercado pasadas y futuras-.
El principio de maximizar los beneficios de la teoría neoclásica se basa en la productividad marginal del trabajo, pero este factor depende de factores que se determinan exógenamente respecto al mercado de trabajo. De esta manera, la demanda del factor trabajo se puede tratar como la demanda de cualquier otro bien. Dicha demanda será igual, en condiciones de competencia perfecta, a la productividad marginal del trabajo multiplicada por el precio del producto.
La existencia de los costes laborales es parte de los costes de producción en los que se incurren derivados del reclutamiento, selección y formación de los trabajadores contratados, por lo que la rotación constante de los trabajadores resulta costosa para los empleadores.
El trabajo no es homogéneo en todos los aspectos ya que los individuos obtienen sus ganancias según su productividad y, ésta depende del capital humano que han adquirido a lo largo de su formación educativa; de esto se dan algunas relaciones como: educación-productividad, nivel educativo-ingreso. Incluso, los economistas aceptan la idea de que la educación resuelve la pobreza y el desempleo –objetivos primordiales de la teoría macroeconómica- y que de acuerdo con la teoría del capital humano es fuente de crecimiento y de bienestar.
A continuación analizaremos la teoría del capital humano que analiza estas relaciones que acabamos de mencionar.

1.2 Teoría del capital humano.

El término capital humano lo introdujo Theodore Schultz definiéndolo como:

El conjunto de capacidades productivas que un individuo adquiere por la acumulación de conocimientos generales o específicos, donde estos conocimientos pueden ser obtenidos a través de la educación escolar o el conocimiento adquirido en el ámbito laboral. (Schultz, 1968).
Este concepto más tarde fue retomado por Gary Stanley Becker que desarrolló la teoría en su libro “Capital Humano: Un análisis teórico y empírico referido fundamentalmente a la educación”, publicada en 1983. El autor plantea que el capital humano también se complementa con la experiencia, entrenamiento y capacitación adquirida en el propio lugar de trabajo. T. Schultz propuso que la educación debe considerarse como inversión, que más tarde se ve reflejada en elevadas tasas de retorno; de aquí que se considera que cualquier actividad que mejore la calidad del trabajo se considera una inversión en capital humano.
El individuo –considerado en esta teoría como agente económico- valora racionalmente entre trabajar y continuar una formación que le permita, en un futuro, obtener altos grados de calificación que, más adelante, le permita recibir salarios más elevados. Por esta razón la formación se considera como inversión realizada por los individuos con el fin de incrementar su eficiencia productiva y con ello sus ingresos (Schultz, 1968). De aquí es que surge la hipótesis central de la teoría que dice:
La educación aumenta la productividad de las personas y con ellos sus ingresos, por esto se considera que el rendimiento de las personas cuyo nivel de estudios más altos es mayor en comparación a otra persona que posee menos preparación, es decir que cuanto mayor es el nivel educativo más productivo (a) será la persona (Schultz, 1968).
Como podemos ver, la teoría del capital humano es una explicación de las diferencias salariales correlacionado con la diferencia en capital humano adquirido. El individuo, toma racionalmente un conjunto de decisiones en el mercado laboral y recordando un poco la teoría neoclásica del mercado de trabajo, la oferta laboral, ya no sólo será en la cantidad de horas que pueda ejercer, sino también en la calidad de trabajo, ya que cada individuo contará con diferentes niveles de capital humano que haya adquirido durante su trayectoria educativa. Es cierto que la teoría del capital humano explica las diferencias salariales a través de los distintos niveles de capital humano pero, no hay que olvidarnos que, aquellos que deciden invertir en este capital están sacrificando la rentabilidad que podrían obtener si se dedicaran a trabajar, T. Schultz menciona:
La educación es una inversión en pos de una rentabilidad futura mayor la cual va a compensar el costo de oportunidad al cual se incurrió mientras se invertía en capital humano. (Schultz, 1968).
Tal vez de aquí que la teoría del capital humano intenta explicar el problema de la pobreza y el desempleo. De la misma manera en que intenta explicar estas adversidades, puede responder a la interrogante del ¿por qué? de las diferencias salariales entre hombres y mujeres, aunque no se sabe en que medida esto es por la diferentes expectativas de relación que se tienen en el mercado de trabajo, también existe la posibilidad en que estas diferencias se expliquen a través de la diferencia en inversión en capital humano que hay entre hombres y mujeres sobre todo porque las mujeres tienden a dedicarle más tiempo a las actividades domésticas y en consecuencia incurren a menores ingresos, de hecho G. Becker plantea que estas diferencias salariales pueden ser resultado de prejuicios personales generalizados entre los empleadores que excluyen a las mujeres de los programas de capacitación. Al intento de la teoría en explicar la persistencia de los pobres y el problema del desempleo al inadecuado nivel de capital humano. De ahí que las soluciones de la política económica que esta teoría ofrece para estos problemas se correlacionan con el mejoramiento del nivel de calificación, asimismo surge la cuestión de ¿porqué unos individuos invierten en capital humano y otros no?, como respuesta a la cuestión se acude a la problemática de la discriminación al acceso de los centros de adquisición del capital humano y a otras imperfecciones del mercado, sin embargo, casi nunca se alude a que la teoría indica que a pesar de que los mercados sean perfectos los individuos que decidan invertir en capital humano y los que no siempre existirán, lo que difiere a unos de otros son los factores que hace que unos ahorren y otros no. El factor principal es la tasa de preferencia temporal (o de impaciencia) de los individuos, cuyo origen es innato, y esto queda definitivamente fuera del campo de estudio de un economista y se deja a los psicólogos o sociólogos. Por lo tanto, la teoría del capital humano sugiere, e su versión mas extrema (competencia perfecta), que los pobres lo son porque no han invertido en capital humano, lo que a su vez se debe a sus gustos, reflejados en una elevada tasa de impaciencia o preferencia temporal (Toharia 1983).
Otro aspecto importante que es tratado por esta teoría es la depreciación del capital humano, sobre todo si se realizan trabajos monótonos o donde no sean explotados en su totalidad los conocimientos adquiridos por el trabajador.El financiamiento de esa formación lo realizan los individuos, ya que el sector productivo no tiene ningún incentivo para hacerlo, y esto es porque las empresas no tienen la seguridad de que después de llevar a cabo dicho gasto los trabajadores utilizarán los conocimientos adquiridos al servicio de la empresa o bien abandonarán la empresa para hacer valer sus conocimientos en otra empresa dispuestas a remunerarlos con mejores salarios.
1.2.1 Crítica a la Teoría del Capital Humano.

Las críticas a esta teoría surgieron una vez que la teoría del capital humano comenzó a tener mayor importancia, esto fue a mediados de los años setentas. Michael Piore fue uno de los principales críticos a esta teoría. Este autor centra sus críticas principalmente en el aspecto metodológico, ya que la teoría del capital humano se basa en supuestos cuya realidad es cuestionable; él propone una aportación de un método inductivo, revisar a fondo el comportamiento de los individuos y poder formular teorías en base a la observación de la realidad.
La teoría del capital humano plantea que el comportamiento de los trabajadores es más instrumental, es decir, que es capaz de distinguir entre los medios y fines y seleccionar los medios que satisfacen eficazmente los fines. Piore cuestiona esto y postula que la mayoría de los individuos no singuen esta conducta instrumental sino que tiende a ser más consuetudinaria.
G. Becker teórico del capital humano desarrolló un marco teórico de la elección que, básicamente, las desigualdades de la distribución de los ingresos recae directamente en los mismos individuos. Este argumento se sustenta en que si los trabajadores realmente quieren aumentar su posición económica, la teoría del capital humano dice que para esto, los individuos tienen que hacer una elección racional para `invertir’ en más educación y formación profesional. Esta inversión en capital humano mejoraría su productividad marginal, y los mecanismos de la competencia dentro del mercado de trabajo garantizarían su recompensa correcta, como ya se mencionó en el párrafo anterior, estos trabajadores tienden a tener conocimiento de los medios y fines para así seleccionar los medios que satisfacen más eficazmente los fines, independientemente del comportamiento de los demás individuos. La crítica recae en el cuestionamiento que hace Piore donde dice que los individuos ni se comportan siempre de una manera racional, y de ser así, no tienen acceso a toda la información necesaria para hacer la mejor elección, y muchas veces ni están en la posibilidad de elegir. En cambio, la teoría institucionalista considera que el comportamiento de los individuos se basa en una racionalidad limitada y un acceso a información incompleta.
Otra crítica desde el punto de vista marxista es realizada por Samuel Boweles y Herbert Gintis, para ellos el concepto de capital humano forma parte de la tendencia de la teoría neoclásica a alejarse del análisis de clases (capitalistas dueños de los medios de producción y obreros cuyo único bien es su fuerza de trabajo) y establecer un análisis más individualista. Con la teoría del capital humano el trabajo se convierte en capital y los trabajadores en capitalistas, lo que apuntaba la idea de Samuelson de que, en la teoría neoclásica, es irrelevante que sean los capitalistas los que contraten a los trabajadores o sean estos últimos los que alquilen el capital (Toharia,1983).
Existen diferentes concepciones teóricas del capital humano para abordar su análisis, es por eso que presentaremos más críticas expuestas por parte de la teoría marxista y posteriormente a la institucionalista.
1.3 La Teoría Institucionalista.

Esta teoría surge como un intento de dar una explicación a las diferencias en las relaciones laborales. El principal representante de ésta teoría es el mismo Michael Piore, su trabajo está relacionado con el llamado mercado dual del trabajo y con el estudio de la segmentación del mercado de trabajo, La hipótesis básica del mercado dual de trabajo es que el mercado está dividido en dos segmentos: primario y secundario. El primero ofrece puestos de trabajo con salarios relativamente elevados, buenas condiciones de trabajo, posibilidades de avance, equidad y procedimientos establecidos en cuanto a la administración de las normas laborales y estabilidad en el empelo. En cambio el sector secundario tiende a tener menores salarios, peores condiciones en el trabajo, posibilidades de avance, existe un favoritismo por parte de los supervisores dado que se dan con mayor facilidad las relaciones interpersonales y una disciplina laboral dura y caprichosa y sobre todo se da una gran inestabilidad del empleo y una elevada rotación de la población trabajadora. (Piore, 1969). En esta segmentación coexiste el sector primario (seno de los salarios elevados y seguridad laboral) y el segmento secundario que su relación es inversa al sector primario. Al primer sector laboral se pueden distinguir dos segmentos más, uno superior y otro inferior; el primero asentado por empleos profesionales directivos de más elevada calificación y nivel de sueldos y caracterizado por una enorme movilidad o promoción laboral como mecanismo de promoción individual y el segmento inferior es donde se asientan los empleos estables de calificación media donde la mayoría de los puestos son cubiertos por promoción interna en las empresas. A todo esto se sienta una sociedad fuertemente polarizada entre los salarios e ingresos entre el sector primario y secundario. Es importante señalar que dentro de los supuestos de ésta teoría está el que los trabajadores pertenecientes al sector secundario no pueden escalar al sector primario. Cada uno de estos segmentos tiene su relación con la demanda de trabajo y los elementos relacionados con la oferta de trabajo.
Hay una gran variedad de factores que frenan la movilidad de los trabajadores ya que muchas veces la misma institución discrimina a los trabajadores del mercado secundario de tal forma que aquellos que pertenecen en este grupo son socialmente marginados, casi siempre los trabajadores de este sector tienden a ser las mujeres y por aceptar un empleo donde la misma institución acepta una posible posición desventajosa ante la sociedad, la mayoría de las veces se ven obligadas o no les queda ninguna otra opción que aceptar un empleo en condiciones adversas donde muchas veces pueden quedar atadas a un empleo monótono por un largo tiempo, casi siempre, las características de éstos empleos son de carácter servil donde apenas los conocimientos y la capacidad son un requisito para colocarse en esta categoría.
Existen muchas posturas que intentan explicar esta dicotomía sobre el mercado de trabajo, ya que puede ser por razones culturales, sociológicas, políticas o hasta económicas. Piore resume las causas para explicar el dualismo en los siguientes cuatro puntos:
  1. Los empleadores cuentan con incentivos para considerar a los trabajadores como capital cuando han invertido en la formación de éste convirtiéndose así en un factor cuasi fijo de producción. Este argumento ha sido desarrollado por la teoría del capital humano e implica que la dualidad surge en la economía capitalista porque dicha dualidad es eficiente.
  2. En segundo lugar, se sostiene que ciertos grupos ejercen presión sobre los empleadores para asegurar sus puestos. En este caso se relaciona a la dualidad con la organización y actividades sindicales que le imponen limitaciones al empleador a través de actividades colectivas en el lugar de trabajo o a través del proceso legislativo y político.
  3. En tercer lugar se considera la dualidad como el resultado del contrato de empleo entre los trabajadores y sus empleadores en el que estos últimos acuerdan estabilizar la variabilidad de los salarios y del empleo a cambio de ciertas concesiones en el nivel de salarios.
    Por último, tenemos que la dualidad se debe a los esfuerzos realizados por los empleadores para dividir lo que de otra forma sería una clase trabajadora unida e impedir así la revolución. (Piore, 1983)

Esta teoría sostiene que el capital humano adquirido por los trabajadores tiene escasa influencia sobre los sueldos del sector secundario y la educación no resuelve ni la pobreza ni el desempleo.

1.4 La Teoría Marxista.


La teoría del mercado dual da la existencia de segmentos de mercado donde cada uno de estos submercados cuentan con características que se contrapuntean, esta teoría se enmarca dentro del enfoque institucionalista siendo su principal representante Michael Piore, la hipótesis principal de éste autor es la del “mercado dual”. El trabajo de Piore se encuadra dentro de la tradición institucionalista o institucionalista-estructuralista (Toharia, 1983). Estas posturas estructuradas bajo la óptica institucionalista fueron retomadas por otros autores desde una perspectiva más radical. Así, por ejemplo, Richard Edwards hace una interpretación marxista de la segmentación observada en el mercado de trabajo. Es importante distinguir esta interpretación de la teoría institucionalista, ya que ésta pretende no ser ni neoclásica ni marxista (Toharia, 1983). Ambas escuelas se basan en visiones claramente distintas de cómo funcionan los mercados laborales, es decir, las diferencias son lo suficientemente importantes como para no poder hablar de una integración real del fenómeno de la dualidad en la teoría neoclásica.

Richard Edwards plantea lo que el llama “el problema del control” para el capitalista de cómo convertir la fuerza de trabajo en trabajo efectivo. El empleador acude al mercado de trabajo para contratar fuerza laboral a cambio de un salario, luego, este empleador intentara obtener el máximo rendimiento de la fuerza laboral contratada, esto ocasiona el origen de posible resistencia del empleado, sobre todo cuando el número de empleados se incrementa la posibilidad de controlar a estos cada vez es más problemático, el camino por el que opta el capitalista es hacer uso de mecanismos de control, esto con el fin de evitar posibles huelgas para protestar por las posibles instancias disciplinarias a las que hayan incurrido los empleadores con el fin de obtener un máximo rendimiento de la mano de obra que hayan contratado.
En este contexto existe una lucha de intereses, por una parte están los trabajadores que dan a cambio mano de obra con el fin de recibir un salario y por otra los empleadores que buscan maximizar sus beneficios y esto a través de un exhaustiva uso de la mano de obra. Algunas veces la negociación salarial puede caer en una crisis y otras veces esta negociación se puede asumir de manera pacífica persistiendo el conflicto de intereses.
Se distinguen tres maneras de control: el simple, técnico y el burocrático. El Simple se da cuando el patrón ejerce directamente la disciplina sin más complicaciones, sobre todo se da este tipo de control en las medianas empresas la cual, el empleador asume de forma directa el control sobre los trabajadores , el segundo “control técnico” donde la tecnología rige el sistema productivo y los trabajadores se convierten más que nada en supervisores y por último tenemos el control burocrático que se cuando se otorgan incentivos a los trabajadores garantizando que éstos se comportarán más al gusto del empleador, uno de los típicos incentivos es la oportunidad de hacer carrera dentro de la empresa.
A todo esto no hay que olvidar que de igual manera estos sistemas de control que propone el autor no hay que olvidar que la producción capitalista ha ido evolucionando de manera desigual; algunos sectores de han desarrollado mucho más rápido que otros y por eso cada tipo de control representa un tipo diferente de organizar y coordinar el trabajo.
Otro teórico de la corriente marxista del mercado de trabajo es Harry Braverman. Este autor considera para la comprensión del funcionamiento del mercado de trabajo hacer una distinción entre “fuerza de trabajo” que es la mercancía que se compra y se vende en el mercado, y “trabajo” que es el factor de producción que entra en el proceso productivo. En este punto se enmarca que la capacidad que tienen los seres humanos para trabajar “fuerza de trabajo”, no se debe confundir con la fuerza de cualquier agencia no humana , ya sea natural o fabricada por el hombre (Braverman, 1974). Este autor analiza el trabajo en las distintas formas que adopta en las relaciones de producción capitalista.
Braverman postula que “el trabajo” son las funciones corporales, realizadas por los músculos, el cerebro etc. mismas que son propiedades exclusivas del ser humano y a la vez no se pueden separar de el, y ningún ser humano es capaz de entregar a otra persona la capacidad para trabajar. Así pues, en la negociación, el trabajador no entrega al capitalista su capacidad para trabajar, esta capacidad es conservada por el individuo y el capitalista sólo puede aprovecharse del contrato poniendo al trabajador a trabajar o de dirigir sus acciones. Desde luego que los efectos o productos que dan origen esta capacidad pertenecen al capitalista pero lo que el trabajador vende y compra el capitalista no es una cantidad acordada de trabajo, sino que su fuerza de trabajo durante un periodo de tiempo acordado (Braverman, 1974).
Finalmente tenemos a Gintis. El propósito de Gintis es construir una teoría marxista de la empresa capitalista a partir de la distinción básica entre la fuerza de trabajo y trabajo (Toharia, 1983). Este autor parte de una crítica a la teoría neoclásica de la producción en la que resalta que el trabajo únicamente es visto como una mercancía y hacer a un lado los tintes sociales de éste.
En síntesis, lo que difiere la teoría marxista sobre el mercado de trabajo con la teoría neoclásica, es la imposibilidad de estudiar dicho mercado como cualquier otro y que la distinción entre fuerza de trabajo y trabajo exige un planteamiento teórico específico de dicho mercado, incluso en el supuesto de la existencia de competencia perfecta en todos los mercados.
1.5 La Teoría Postkeynesiana.

Con el trabajo que han hecho los economistas institucionalitas como M. Piore sobre el mercado de trabajo dual, el análisis postkeynesiano llega a contradecir a la teoría neoclásica haciendo referencia a que la demanda y la oferta de trabajo dependen del salario real y que el mismo mercado no puede ser tratado como el mercado de cualquier otro bien ya que el salario tiene la incapacidad de equilibrar dicho mercado y por ende las variaciones de la tasa salarial no logran el objetivo de disminuir el desempleo. La teoría postula que la oferta de trabajo depende de factores demográficos y socioculturales aunque es sensible a los cambios de las oportunidades de empleo. La determinación del nivel de salarios y desempleo son procesos diferentes y deben ser comprendidos como tales y que en casi todos los contextos las tasas salariales no sirven para igualar la oferta de trabajo a la demanda. Por lo tanto el mercado de trabajo no tiene ningún mecanismo que lo equilibre de lo que se deduce que los ajustes de las tasas salariales no pueden eliminar el desempleo. El volumen de empleo depende de factores relacionados con la demanda agregada, no de las tasas salariales. (Salgado, 2003).
1.6 Consideraciones finales

Como se dijo al principio, este análisis se propone comprobar los aportes que dan las distintas teorías referentes al mercado laboral detectando las características de la fuerza y la estructura de ocupación en la Zona Metropolitana de la Ciudad de Toluca, asimismo hemos visto que algunas teorías tienen ciertas limitaciones que con el avance del tiempo surgieron, como es la exclusión del género femenino en dicho mercado, a través de esta disertación se detectarán rasgos sociodemográficos de los trabajadores del mercado laboral poniendo particular atención en los jóvenes, así como la tendencia de la creciente precarización, composición sectorial y su calidad, entre otras, para lograr esto se hará una alocución máxime de dos teorías, la institucionalista y la del capital humano. La primera de ellas será porque en esta teoría se considera las diferencias salariales, una de nuestras variables en estudio, y se retomarán aspectos teóricos sobre la teoría del capital humano ya que ésta hace una referencia muy importante sobre la preparación de las personas y esta es una vertiente que no se puede dejar sin tomar en cuenta cuando se habla del Mercado de trabajo así como el intento de la teoría para explicar el porqué de la pobreza. La teoría institucionalista es donde ya se hace una consideración de un estudio por género y donde otras teorías tienen una explicación muy limitada sobre la participación de la mujer en el mercado de trabajo.
A continuación analizaremos los indicadores a estudiar deductivamente a nivel nacional, estatal y, finalmente, a la ZMCT, -nuestra área geográfica en estudio, para que, una vez obtenidos los datos cuatitativos podamos inferir en la situación en la que se encuentra el mercado la laboral en dicha zona en los periodos de 1990 y 2000.
Tomando la decisión de maximizar beneficios de forma “marginal” (esto significa analizar el beneficio adicional que puede obtenerse produciendo una unidad más o contratando un trabajador más). En cuanto el beneficio sea positivo se seguirá contratando un trabajador más o produciendo una unidad más, esto hasta el momento en que el beneficio sea nulo.
Ingreso marginal es el ingreso adicional por una empresa cuando puede vender una unidad más de producción y el costo marginal es el costo adicional en que se incurre produciendo una unidad más.
La metodología inductiva es aquella que parte de la observación de la realidad y a través de ella permite formular teorías que más adelante nos van a explicar el por que de dicha realidad y nos va a permitir incidir en esta.
La fuerza de trabajo o población económicamente activa (PEA) de México está constituida por las personas de 12 años o más que desempeñan una actividad económica o buscan desempeñarla activamente. Es decir, forman parte de la población activa tanto los desocupados como los ocupados, sin importar el número de horas trabajadas.
El Plan Regional Metropolitano, aprobado en 1993 delimita la Zona Metropolitana de la Ciudad de Toluca en siete municipios (Lerma, Metepec, Ocoyoacac, San Mateo Atenco, Toluca, Xonacatlán y Zinancantepec) para efectos más prácticos de éste análisis se delimitará únicamente a 5 municipios omitiendo a Ocoyoacac y Xonacatlán debido a la escasa información estadística por lo cual se puede inferir que dicha información no afecta a la explicación del problema que se plantea.
De aquí en adelante entenderemos la Zona Metropolitana de la Ciudad de Toluca con las siglas “ZMCT”

El flujo circular de la renta

El modelo de flujo circular de la actividad económica ilustra el funcionamiento de una economía de mercado. En esta economía hipotética existen como agentes económicos los consumidores productores, el estado y resto del mundo, es decir se considera una economía abierta. Existen dos mercados principales, el mercado de bienes y servicios, y el mercado de factores de producción. El modelo se expresa a través del siguiente diagrama:

Un Diagrama de Flujo Circular es el muestra los ingresos recibidos y los pagos realizados por cada sector económico.
La FAMILIA gasta en la compra de bienes y servicios a las EMPRESAS tanto nacionales como extranjeras y el pago de los impuestos al GOBIERNO.
El GOBIERNO y las EMPRESAS son las que dan los salarios, intereses, dividendos, alquiler, pagos de transferencia según sea el caso a FAMILIA.
El GOBIERNO compra bienes y servicios a las EMPRESAS. Cabe mencionar que el GOBIERNO recauda dinero de los impuestos de las FAMILIAS y de las EMPRESAS.
Las EMPRESAS pagan impuestos al GOBIERNO.

El flujo circular de la renta

El modelo de flujo circular de la actividad económica ilustra el funcionamiento de una economía de mercado. Se supone que en esta economía existen dos agentes económicos, los consumidores y los productores. En esta versión sencilla se excluirá al gobierno. Además se considera que la economía es cerrada y que los consumidores gastan todo su ingreso, o sea, que no ahorran. Existen dos mercados principales, el mercado de bienes y servicios, y el mercado de factores de producción. El modelo se expresa a través del siguiente diagrama:

Este diagrama es una representación esquemática de cómo se organizan las economías de mercado. Tanto los consumidores (hogares) y los productores (empresas) necesitan tomar decisiones; que van a hacer que estos agentes interactúen en el mercado de bienes y servicios (en donde los consumidores son compradores y los productores vendedores) y en mercado de factores de producción (donde los consumidores son vendedores y los productores compradores de servicios).

Es de igual importancia resaltar que dentro de este esquema, lo que es gasto para un agente va a resultar un ingreso para otro. Por ejemplo, la adquisición de una silla resulta un gasto para los hogares, pero al mismo tiempo va a ser un ingreso para su productor.

El probelma económico

Publicado: 8 octubre 2007 en Macroeconomía, Microeconomía

El Problema Económico:

Tal como de ha mencionado anteriormente, los recursos son escasos y las necesidades ilimitadas, de modo que el problema económico consistirá en:

¿Cómo emplear recursos escasos para producir bienes y servicios suficientes para satisfacer necesidades ilimitadas. Así la ECONOMÍA es la ciencia que estudia la forma en la cual asignan los recursos escasos entre los diversos usos que compiten por ellos.

LAS PREGUNTAS CLAVE DE LA ECONOMÍA: El problema económico puede expresarse a través de tres preguntas básicas, las cuales deben ser contestadas por cualquier sistema de organización económica:

¿QUÉ Y CUÁNTO PRODUCIR? Es decir: ¿Qué bienes y servicios deben producirse y en qué cantidades? Dada la existencia de las necesidades y que éstas se satisfacen con bien, entonces es necesario determinar cuáles necesidades se van a satisfacer y cuáles son los bienes que satisfacen esas necesidades. Esta es una pregunta de carácter económico.

¿CÓMO PRODUCIR? O sea, ¿Cómo producir los bienes? Esta pregunta es de carácter técnico, y se refiere a cuál será la tecnología empleada en la producción, cuáles son los materiales necesarios, el tipo de mano de obra, el proceso de producción, etc.

¿PARA QUIÉN PRODUCIR? Es decir, ¿Quién obtiene lo que se produce? Esta pregunta es de carácter social y su solución depende del modelo que siga la organización social, ya que por ejemplo en una economía de mercado dependerá de la capacidad de compra de los distintos consumidores.

Actividad Económica

Publicado: 8 octubre 2007 en Macroeconomía, Microeconomía
Actividad Económica
Es la interacción entre unidades productoras, consumidoras e intercambio. Tres elementos básicos de la actividad económica: los recursos, las necesidades y los bienes.

Se analizará ahora cada uno de estos componentes de la actividad económica, recursos, necesidades y bienes.
Los recursos: Son todos los medios que se emplean para la producción de bienes y servicios.

Clasificación

Versión clásica

Tierra: Se refiere a aquellos medios de producción que se encuentran en la naturaleza, tal como los terrenos para cultivos, las reservas minerales, los ríos, etc.
Trabajo: Consiste en el tiempo y esfuerzo (físico o mental) que las personas asignan a la producción de bienes y servicios.
Capital: Hace referencia a los medios creados por el ser humano y que sirven para producir, tal como maquinaria, planta física de empresas, equipos de producción, entre otros.

Versión alternativa

Recursos naturales aprovechables: Se refiere a los factores que intervienen en la producción y que se obtienen de la naturaleza, como la tierra, los ríos, etc.
Población económicamente activa o fuerza de trabajo: Se refiere al trabajo que pueden realizar el total de trabajadores con capacidad física y mental para laborar, incluidos tanto ocupados como desocupados.
Capital: Hace referencia a los medios creados por el ser humano y que sirven para producir, tal como maquinaria, planta física de empresas, equipos de producción, entre otros.
Tecnología: Cualquier método para producir un bien o servicio.
Capacidad empresarial: Consiste en el conjunto de habilidades y destrezas que permiten coordinar todos los demás recursos (tierra, trabajo, capital y tecnología). Es decir, la capacidad de diseñar y crear nuevos productos, de desarrollar nuevos procesos de producción, etc.

Características de los recursos:


Escasos: No se dispone de una existencia suficiente de recursos como para suplir todos los posibles deseos y necesidades de los individuos.
Versátiles: Los recursos pueden tener más de un posible uso. Por ejemplo en un terreno se puede plantar café o podría construirse una fábrica.
Parcialmente sustituibles: En determinadas circunstancias y recurso puede sustituir a otro en la producción de un bien o servicio, por ejemplo, en una planta industrial las tareas podrían realizarse manualmente, pero también esas tareas podrían automatizarse a través del uso de ciertas máquinas. En este caso se está sustituyendo trabajo por capital.
Las necesidades: Necesidad. Supone un estado de carencia de algo.
Ilimitadas
Saciables
Intensidad
Temporalidad

Características de las necesidades:
Contrario a los recursos, que son escasos, las necesidades más bien son ilimitadas (y más aún los deseos), pues a lo largo del tiempo todas las personas necesitamos satisfacer nuestras necesidades de alimentación, vestido, transporte, comunicación, vivienda, entre muchas otras.

Los bienes: Un bien es todo aquello que sirve para satisfacer las necesidades.

Los recursos: Son todos los medios que se emplean para la producción de bienes y servicios. Éstos son:

Escasos: No se dispone de una existencia suficiente de recursos como para suplir todos los posibles deseos y necesidades de los individuos.

Versátiles: Los recursos pueden tener más de un posible uso. Por ejemplo en un terreno se puede plantar café o podría construirse una fábrica.

Las necesidades: son ilimitadas y saciables

Contrario a los recursos, que son escasos, las necesidades más bien son ilimitadas (y más aún los deseos), pues a lo largo del tiempo todas las personas necesitamos suplir nuestras necesidades de alimentación, vestid0 o, transporte, comunicación, vivienda, entre muchas otras.

Los bienes: Todo aquello que sirve para satisfacer las necesidades.

Dado que los deseos son ilimitados, es importante que una economía saque el mayor provecho de sus recursos limitados, lo cual nos lleva al concepto fundamental de EFICIENCIA. Eficiencia significa ausencia del despilfarro, es decir, utilización de los recursos de la economía de la manera más eficaz posible para satisfacer las necesidades y l os deseos de los individuos.

Visión ortodoxa

Una de las escuelas de pensamiento económico más importante, y en la práctica la visión o pensamiento económico dominante, ha propuesto que la conducta de los seres humanos puede explicarse según un modelo que se basa en principios fundamentales.

1. El principio de la optimización. Asume en forma implícita que los agentes son racionales, en el sentido de que las decisiones que toman son las mejores; es decir, maximizan su bienestar o utilidad. Esto supone información y conocimiento perfecto en el mercado, por lo que el método para representar este comportamiento implica en general la utilización de procesos matemáticos de maximización y minimización.

2. El principio del equilibrio. Existe un mecanismo de ajuste que determina un precio de equilibrio, el cual, al satisfacer a los consumidores y productores, oferentes y demandantes, determina que queden satisfechos y que no haya excedentes en el mercado, lo que determina un precio y una cantidad de equilibrio.

Los supuestos de conocimiento perfecto y comportamiento óptimo son fundamentales en esta visión. A partir de esta visión podemos definir la economía como:
La economía: ciencia que estudia el comportamiento individual y colectivo de los agentes económicos, consumidores, productores e instituciones, para alcanzar el máximo de bienestar sujetos a los recursos con lo que se cuentan. En particular, analiza al comportamiento del consumidor como maximizador de utilidad sujeto a su restricción presupuestaria, del productor como maximizador del beneficio sujeto a sus restricciones técnicas y el de las instituciones como maximizadotas de objetivos, dados los recursos asignados.
 
 
 
Visión heterodoxa

Los individuos y en general los agentes económicos toman decisiones racionales en el sentido de ser lógicos y coherentes, pero limitados en cuanto a sus resultados, pues éstos pueden no ser los esperados por:

1. Falta de información completa
2. Limitación que tienen los individuos para procesar toda la información
3. las acciones desconocidas de los demás agentes que también determinan el comportamiento de los consumidores y productores.

Estos aspectos definen dos aspectos de la economía:

1. Los agentes presentan un comportamiento de racionalidad limitada
2. El ambiente económico es de incertidumbre
Se apoya más en la Probabilidad y la teoría de juegos.

Diferencias

La diferencia entre estas dos visiones surgen de dos principios fundamentales para la construcción de la teoría económica: el primero se refiere al comportamiento de los agentes económicos. La visión ortodoxa o neoclásica asume que los individuos se comportan de forma racional, en el sentido de que toman decisiones lógicas, coherentes y que, dada la información completa presente y futura del comportamiento del mercado, toman la decisión de maximizar sus beneficios o utilidad. La visión heterodoxa supone que el comportamiento de los individuos es de racionalidad limitada porque sus decisiones se construyen de forma lógica y coherente, pero aunque cuenten con mucha información, y aun cuando dispongan de toda la información, el comportamiento del mercado es incierto. Esta incertidumbre surge no sólo de la información limitada sino de la naturaleza misma del mercado: éste es el resultado de la acción simultánea de todos los agentes, productores, distribuidores y consumidores. Esto conduce a los agentes a tomar decisiones para actuar en ambientes de incertidumbre.