Archivos para mayo, 2007

A mediados de los 80’s el sector público era quien regulaba la actividad productiva mediante la canalización de subsidios a los sectores claves de la economía. En los 90’s ante la necesidad de implementar cambios estructurales, la economía mexicana modificó su estructura fiscal con cambios estratégicos como: desincorporación de empresas paraestatales y mejoras en la recaudación de los impuestos así como incrementos en la base gravamen y la simplificación de trámites. Una de las principales modificaciones fue la reducción del IVA en 1990 del 15 al 10%, sin embargo la necesidad de fortalecer las finanzas con fuentes de recaudación más estables conducen a que en 1995 se regrese a la tasa del 15% . Estas reformas fueron eficientes durante algunos años, ejemplo de esto es que se pudo renegociar el plazo para el pago de la deuda externa así como la tasa de interés que se pagaba por la misma, ofrecer servicios más eficientes, invertir en proyectos productivos y destinar mayores recursos a la inversión pública.
Por su parte los egresos se ajustaron a la baja y con mayor equidad en su distribución eliminando los subsidios innecesarios mediante el ajuste de los precios relativos de los bienes que comercializaba el gobierno por medio de las empresas paraestatales, mismos que retomaron un nivel competitivo internacionalmente en conjunto con la apertura comercial y se dio especial énfasis a las recaudaciones estatales y municipales para su posterior erogación en las finanzas locales. El relativo fortalecimiento de las finanzas permitió compensar importantes efectos de las variaciones en el tipo de cambio y en las tasas de interés y actividad económica. A pesar del esfuerzo fiscal, los retrazos en las reformas no se han hecho esperar, a partir de la segunda mitad de la década de los 90´s un grave problema ha sido el aumento en la evasión fiscal.
Por otro lado, la desproporción con la que se ha gravado al capital y al trabajo ha sido uno de los principales problemas fiscales que ha aquejado a las finanzas públicas. Ya que el crecimiento del comercio informal ha impedido el incremento de ingresos al erario público, pero al mismo tiempo, se ha limitado la participación del capital de riesgo para inversiones productivas. Han sido significativos los avances logrados en el ámbito de las telecomunicaciones y el transporte, sin embargo, sus frutos se han visto opacados por atrasos en la generación de energía eléctrica e hidrocarburos.
Es así que las reformas fiscales no han reducido la dependencia de los ingresos públicos a los recursos derivados del petróleo a pesar de la despetrolización de la economía, dando un importante impulso a las exportaciones manufactureras. Con esto también se ha limitado a la capacidad de inversión de capital exterior en sectores estratégicos de la economía impidiendo así que se cumplan las funciones sociales prioritarias de fomento a la inversión y a la competitividad generación de empleos carga impositiva equitativa para distintos sectores sociales. También es importante rescatar que a la entrada en vigor del TLC se incrementaron los ingresos por concepto de exportaciones; sin embargo, la falta de modernización del aparato productivo y que por tanto genera desventajas, desalienta los ingresos y limita la competitividad con los socios comerciales debido también a menores subsidios respecto a los exteriores.
A principios de 1995 México estaba en un régimen cambiario de libre flotación controlando el Banco de México la base monetaria a través del manejo discrecional del crédito interno neto convirtiéndose este en el ancla nominal de los precios. El Banco de México a inicios de 1995 decide fijar un límite de crecimiento del crédito interno neto coadyuvando esto a que los agentes económicos puedan dar un seguimiento a la política monetaria que se está llevando a cabo y evitar expectativas inflacionarias que puedan causar la disminución de las reservas internacionales. A través del establecimiento de un programa monetario vamos a conocer estas expectativas.

Los programas monetarios de manera general se plantearon como regla básica de operación lo siguiente:

1) No generar ni sobrantes ni faltantes de liquidez en el mercado de dinero. Esto quiere decir que en la determinación de las operaciones de mercado abierto el Instituto central persiga un objetivo cero en el saldo acumulado de las cuentas corrientes que le lleva la banca.
2) La facultad del Banco de México para modificar su postura de la política monetaria ante cualquier eventualidad que pusiera en riesgo el cumplimiento de sus objetivos de inflación –en particular hacerla restrictiva- en particular cuando se detecten presiones inflacionarias, perturbaciones exógenas sobre los precios, cuando sea necesario restaurar el orden en los mercados de dinero y cambiario y cuando las expectativas de inflación se desvían de acuerdo al objetivo de inflación.
3) Fortalecimiento de los mecanismos de comunicación entre el Instituto Central y los agentes económicos.

En forma particular se incorporan elementos adicionales. Para el programa monetario en 1995 se formuló con el establecimiento de un límite del crecimiento del crédito interno neto para satisfacer la demanda de la base monetaria en el evento de que la reserva internacional no aumentara. Cabe destacar que el monto establecido no es una meta sino un máximo. Los pasivos del banco derivados de créditos con propósitos de regulación cambiaria no se restan de los activos internacionales para determinar dicha reserva. Para 1996 se determinaron los límites trimestrales de las variaciones del crédito interno neto, para esto se modificó en su caso las condiciones de suministro del crédito primario para procurar el orden de los mercados financieros y de cambios. Las políticas adoptadas en el Programa Monetario de 1997 fueron efectivas para ajustar a la baja las expectativas inflacionarias. Para 1998 además de los objetivos generales que ya se mencionaron el Banco de México tomó una postura de vigilante para detectar cambios en el entorno económico que pudieran afectar a nuestra economía y en particular a la inflación. Para 1999 el Programa Monetario se fijó como objetivo una tasa de inflación anual de 13% ajustando diariamente la oferta de dinero primario con la demanda, y la publicación de la trayectoria diaria anticipada para el año de la base monetaria para el 2000 incorpora elementos adicionales como la publicación de la trayectoria diaria estimada de la demanda de la base monetaria, fijación de límites trimestrales a la variación del crédito interno neto. Todas estas acciones de la política monetaria buscaron el cumplimiento de la meta de inflación.

Se presenta en la década de los noventa un nuevo modelo de crecimiento económico, el Neoliberalismo, dicho modelo económico cuenta con dos características muy importantes, las cuales son la apertura comercial y la desregulación económica. La apertura comercial se implantó a través de la firma del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá, el cual entró en vigor el lo. de enero de 1994, representó la conclusión de un prolongado y arduo proceso de negociación. Dicho instrumento conducirá a una mayor apertura al exterior de la economía mexicana y someterá a sus distintos sectores a una competencia creciente. Asimismo, mejorará el acceso de los productos mexicanos a los mercados norteamericano y canadiense, y promoverá el flujo de capital extranjero. Las autoridades han venido procurando que el mayor grado de apertura esté acompañado de una mejoría del marco legal que resguarda a la planta productiva nacional de las prácticas desleales de comercio. Por ello cabe destacar la entrada en vigor durante 1993 de la ya mencionada Ley de Comercio Exterior. Por su parte, la nueva Ley de Inversión Extranjera flexibiliza la participación del capital extranjero en la economía, al simplificar su marco regulatorio y ampliar los campos en que ésta puede intervenir.
Una incongruencia notable dados los objetivos económicos seria la falta de un programa de la producción, en donde los sectores dinámicos articularan a otros sectores de la economía y la integración nacional.
La actual estrategia se puede mencionar lo siguiente:
redefinir la participación del estado en la economía. ya que las cuentas financieras tienen una incidencia importante para la estabilización de los precios y la efectividad del cambio estructural.
Orientar el crecimiento a una mayor efectividad, poniendo un papel cada vez más importante en los mercados y asignación de los recursos.
Un papel más importante de la economía mexicana con el exterior induciendo a la eficiencia al aparato productivo consolidando la estabilidad de los precios y fortalecer su potencial exportador.
Renegociación de la deuda externa
Por último tenemos la concertación social dando certeza de la suspensión de la elevación de posprecios evitando una contracción de la demanda agregada Las exportaciones no petroleras en especial las manufactureras fueron impulsadas por los ajustes estructurales que se han llevado a cabo en la economía mexicana sobre todo en cuanto a la apertura externa y la entrada en vigor de los tratados comerciales con otros países.

Dinámica inflacionaria 90′s

Publicado: 15 mayo 2007 en Pendiente
En 1990, para consolidar el control de la inflación se redujo el desliz cambiario aplicando una política monetaria prudente y también se corrigieron los rezagos de algunos de los precios controlados, respecto de los internacionales, pero al presentarse dicha corrección se elevó temporalmente un crecimiento en el nivel de precios. Durante 1991 se avanzó sustancialmente en el control de la inflación y se logró una tasa más baja que en trece años anteriores. Esto fue posible gracias a la consolidación del saneamiento de las finanzas públicas y a una política monetaria prudente. En los dos últimos meses del año, los precios incorporaron los ajustes a la baja derivados de la disminución en la tasa general del IVA que pasa del 15 al 10%. En 1992, el control de la inflación se alcanzó pese a la decisión adoptada en cuanto a profundizar el proceso de liberalización de precios de mercancías y servicios básicos. El mecanismo principal de ajuste de esta variable fue el desliz cambiario que también logró un saneamiento fiscal. Esto también obedece a la aplicación de una política monetaria prudente que permitió conservar la confianza en ella, favoreciendo la disminución de la inercia inflacionaria. Durante 1993 la inflación anual fue menor al 10% mientras que el INPC, sin incluir el petróleo crudo de exportación aumentó 5.9%. Este logro fue resultado de la perseverancia en la aplicación de una política monetaria prudente, disciplina en el manejo de las finanzas públicas, apertura de la economía y un manejo congruente con la estabilización de precios. La moderada inflación de 1994 es atribuible a varios factores:
a) la consolidación de la apertura comercial de la economía que ha roto situaciones monopólicos y ha dado una mayor flexibilidad a la oferta de bienes y servicios para responder con rapidez ante aumentos de la demanda interna sin provocar elevaciones en los precios.
b) la reducción de los márgenes de comercialización de los bienes importados y, en consecuencia de los internos.
c) una política monetaria orientada a disminuir la inflación.
Por estos factores, la elevación del tipo de cambio dentro de su banda de flotación tuvo un impacto limitado sobre el crecimiento de los precios. En 1995 las políticas monetarias y fiscales se orientaron a crear condiciones favorables para abatir las presiones inflacionarias, dado que el ajuste del tipo de cambio ocurrido en diciembre de 1994 y la depreciación acumulada de la moneda nacional a lo largo de 1995 ejercieron un fuerte impacto sobre el INPC, estos movimientos afectaron directamente los precios de las mercancías, en virtud de que éstas en su mayoría son comerciables internacionalmente. Así, a partir de abril de 1995 la tasa general del IVA se aumentó del 10 al 15%. Esto explica una buena parte de la elevada tasa de inflación que se registró durante ese mes. Se reestableció la práctica de fijar los precios y tarifas de productos públicos comerciables considerando a sus referencias internacionales. Durante 1996 la tasa de inflación fue menor que la de 1995, sus variaciones se afectaron por las variaciones en el tipo de cambio por el retraso en la aplicación de los aumentos en los precios y tarifas del sector público, además de los energéticos. En 1997 la inflación ascendió por variaciones del tipo de cambio en los últimos meses de 1996, y por los aumentos dados en los precios y salarios del sector público y de los salarios mínimos. En 1998 las expectativas a la alza de la inflación se dieron por la inestabilidad de los mercados financieros internacionales, la baja de los precios del petróleo y el deterioro de los términos de intercambio. En 1999 se dio una baja tasa de inflación debido a la aplicación de una política monetaria congruente, la apreciación y posterior estabilidad del tipo de cambio, disminución de precios en frutas y verduras, el comportamiento de los precios de los bienes y servicios suministrados por el sector publico además de una sólida política fiscal que se enfoque a la reducción de la inflación.
Uno de los principales factores estructurales que contribuyeron a la fractura del nuevo modelo económico neoliberal obedece en parte a lo referente a la apertura comercial que como fenómeno de transformación en México había iniciado desde el sexenio de Carlos Salinas de Gortari. En una economía abierta a la competencia externa, el exceso de demanda causado por el flujo de divisas tiende a presionar más fuertemente los precios de los bienes no comerciables, puesto que su precio se determina dentro del país. En cambio, un exceso de demanda generado por las entradas de divisas aumenta la demanda de productos comerciales y su precio no aumenta en la misma proporción debido a que, con una economía abierta al comercio habrá una cantidad ilimitada de bienes para satisfacer la demanda que sea necesaria. Por lo tanto, los efectos de una gran entrada de divisas son una apreciación del tipo de cambio y una distorsión entre los precios de los bienes no comerciables, donde los primeros aumentan más rápidamente que los segundos. Esto también conducirá a un debilitamiento de la planta productiva ocasionado por los diferenciales de las tasas de interés y la sobre valuación del tipo de cambio.
Sin duda otro factor estructural que contribuye a desmoronamiento del modelo económico es la ya mencionada firma del TLCAN, que desde nuestro punto de vista se firma en condiciones desfavorables para nuestro país. Ello en virtud de que se carecía de marcos regulatorios que protegieran e impulsaran a la planta productiva nacional, aunado a ello se tiene el fenómeno previamente descrito en donde actúan las tasas de interés y la sobre valuación del tipo de cambio, ya que junto con el flujo de capitales del exterior terminaron por debilitar el aparato productivo interno hasta hacerlo quebrar.
Otro factor de suma importancia es la contracción fiscal que se sufrió, dado que se carecieron de medidas fiscales que ayudaran en el control de la inflación y del gasto público para así provocar un crecimiento en la demanda agregada. Este suceso se sigue repitiendo pues podemos decir que al cabo de 10 años el país sigue sufriendo de una miscelánea fiscal adecuada para promover el crecimiento económico. Además el hecho de que las empresas perdieran productividad sostiene a su vez una relación con los niveles de empleo. En esta materia las cifras nos dejan ver que el personal ocupado de la industria manufacturera registrado en 1993 sufrió una reducción aproximada del 12.1% con respecto a 1989. esto también llevaría a un estancamiento en el crecimiento del PIB. Entonces podemos decir que el factor estructural que influyó en la fractura del modelo fue la incapacidad del gobierno para aumentar el número de empleo en ramas altamente productivas de la economía. La principal preocupación del política económica era velar por la estabilidad en el nivel de precios, pero a larga y en conjunto con los factores anteriormente expuestos pagó un costo muy alto pues se produjo una desaceleración en el crecimiento del PIB y un enorme déficit comercial y de la balanza de pagos.
Podemos concluir que los mecanismos utilizados para la utilización de la política económica en parte propiciaron la ruptura del nuevo esquema dado que se dejaron de lado factores importantes que invariablemente tenía que acompañar al modelo económico neoliberal. En general, las medidas que se llevaron a cabo eran idóneas para enfrentar perturbaciones transitorias, y por lo tanto no resultaron suficientes para preservar la estabilidad económica.
dvlzq